Thursday, May 28, 2009

CONFLICTO DE PARADIGMAS



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Quizá sea necesario, para mayor claridad de algunos de nuestros lectores, ampliar un poquito más lo relativo al conflicto de paradigmas en el área de la bibliología; especialmente en el campo de la Alta Crítica del Pentateuco. Los críticos modernistas liberales acostumbran negar la autoría mosaica del Pentateuco, colocando su aparición en tiempos tardíos, y a partir de varios documentos inconexos [JEPD]; lo cual ha dado en llamarse "hipótesis documentaria", aunque en verdad debiéramos llamarles en plural documentarias, por el altísimo número de conjeturas mutuamente excluyentes. Pero lo más delicado de la gran mayoría de ellas es que contradicen a Jesucristo y a las mismas claras declaraciones inspiradas de las Sagradas Escrituras. Tales conjeturas documentarias son, pues, apóstatas abiertamente. El más connotado crítico en estos respectos, la montaña más alta de la cordillera modernista liberal, ha sido, sin lugar a dudas, Julius Wellhausen, que perdió la fe en su juventud en el mismo seminario.



El primer traspié de la mayoría de estos críticos ha sido su antisobrenaturalismo. Como si Dios mismo no pudiese ser sobrenatural. Tal tipo de crítica surgió en la época del deismo, cuya tintura era precisamente esa, expulsar a Dios del circuito de la naturaleza. Al respecto valdría la pena leer la obra de C. S. Lewis, titulada "Milagros", el mismo título de la de Rudolph Bultmann ya dentro del campo de la pretendida desmitologización. Pero un Dios sin milagros y sin intervención directa y soberana en la naturaleza y en la historia, ese sí que sería un verdadero mito. A partir del antisobrenaturalismo, y desechando por lo cual el milagro en la historia, se ha pretendido reconstruir la historia con nuevas conjeturas basadas en las presuposiciones teóricas hegelianas. Wellhausen reconocía sus deudas con Vater y Hegel. Pero haciendo caso omiso, o desconociendo los asertos de la arqueología, que sale siempre en defensa de la tradición y contra el modernismo.



La arqueología dio, pues, el golpe de gracia a las teorías wellhausianas que negaban la capacidad escrituraria de los tiempos mosaicos. Bueno es, pues, leer a Wiseman, Sayce, Petrie, Langdom y otros historiadores y arqueólogos que demuestran con los monumentos la antigüedad de la escritura en tiempos premosaicos patriarcales e incluso antediluvianos.



Si se comprende, lo cual es muy fácil, que los antiguos documentos patriarcales y mosaicos tuvieron varias ediciones en los mismos tiempos de Moisés, Josué, Samuel, los cronistas inspirados de la monarquía, Jeremías y Esdras, y que tales ediciones de los Textos arcaicos pusieron en ciertas ocasiones al día tales Textos para mejor comprensión de sus lectores contemporáneos, podrá verse que no se puede datar el Texto arcaico completo en base a su última actualización, como hacen los modernistas, en contravía de las evidencias arqueológicas. Basta leer las demostraciones de Yahuda, mostrando la correspondencia del Pentateuco con su ambiente sinaítico y egipcio de flora, fauna y cultura, para ver lo ridículo de querer fecharlo en datas posteriores. Lo mismo hace, al respecto de la filología, Robert Dick Wilson, una de las mayores autoridades universales en lenguas antiguas. Véase, por ejemplo, su obra "Una investigación científica del Antiguo Testamento".



Igualmente, los modernistas acostumbran referirse a hipotéticas repeticiones que demostrarían varios documentos tardíos como fuentes. Pero tales supuestas repeticiones y duplicaciones han sido muy bien estudiadas y refutadas suficientemente, una por una, por variada serie de estudiosos. Véanse, por ejemplo, las respuestas, caso por caso, de Ch. Aalders, profesor de la Universidad Libre de Amsterdam, en su obra "Una corta introducción al Antiguo Testamento". También el profesor de Princeton y Westminster Oswald T. Allis ha tratado tales asuntos con mucha solvencia en obras tales como "Los cinco libros de Moisés" y otras.



El asunto del variado uso de diferentes nombres divinos ha sido tema constante de la escuela conservadora alemana de Hengstemberg. Véase, por ejemplo, la disertación de éste último al respecto de los nombres divinos, en sus Disertaciones sobre la genuinidad del Pentateuco. Igualmente, el pretendido alegato modernista del supuesto silencio de los profetas acerca de la Ley, ha sido refutado también por la escuela de Hengstemberg. Véanse sus trabajos demostrativos, por ejemplo, acerca de las Trazas del Pentateuco en Oseas, Amós, Reyes...etc., o los trabajos de William Henry Green en Moisés y los profetas. Estos autores no han sido refutados. Tales son sus evidencias.



Mucho más podría decirse al respecto, con el respaldo de la erudición conservadora. Basta un poco de buena voluntad para acceder a estas evidencias. Pero al mismo tiempo, "no hay peor ciego que aquel que no quiere ver". Por eso repiten los ciegos los argumentos ha tiempo refutados por los conservadores; argumentos apóstatas que aparecen repetitivamente de nuevo en la boca de la mala voluntad de los críticos modernistas liberales. Como si ignorando las evidencias y la arqueología pudiesen sepultar la luz. Pero basta una pequeña candela para desgarrar el tétrico coro de la oscuridad.



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Gino Iafrancesco V., Bogotá D.C., Colombia, 23/V/2009.
CONFLICTO DE PARADIGMAS

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Todavía dentro del asunto del conflicto de paradigmas, en el área de la cosmogonía y principalmente de la bibliología, donde la apostasía escogió asentar sus reales, es necesario considerar algunos hechos, además de los ya relacionados con el evolucionismo, y con la revelación general encarada por la teología natural. La bibliología se encuentra precisamente en el centro del huracán del conflicto de paradigmas.

Tomando la antorcha de manos de D. J. Wiseman (Nuevos descubrimientos en Babilonia acerca de Génesis), R. K. Harrison (Introducción al Antiguo Testamento), y en parte también de A. H. Sayce (La Alta Crítica del Pentateuco y los Monumentos), principalmente, en las áreas de la arqueología bíblica y de la Alta Crítica, tenemos los hechos de los descubrimientos arqueológicos que nos ayudan a entender mucho mejor los asuntos relacionados con los llamados Toledot de Génesis y siguientes. La palabra hebrea Toledot, bien puede traducirse Relaciones, pues incluye relatos, historias, orígenes, generaciones, genealogías, ascendencias, descendencias, etc. Tales Toledot, de los que en Génesis fueron incorporados por Moisés alrededor de uma decena, conformarían tabletas arqueológicas típicas provenientes de la antigüedad patriarcal, actualizadas dentro de una redacción fluída por las ediciones mosaicas, josueicas y samuélicas principalmente.

Los principales Toledot de Génesis son los siguientes: (1) Libro de las Relaciones de los Cielos y la Tierra, según el veterano texto septuagíntico, (2) Libro de las Relaciones de Adam, (3) Relaciones de Noé, (4) Relaciones de los hijos de Noé, (5) Relaciones de Sem, (6) Relaciones de Taré, y luego del Ciclo de Abraham y anterior al Ciclo de José: (7) Relaciones de Ismael, (8) Relaciones de Isaac, (9) Relaciones de Esaú y (10) Relaciones de Jacob. Siendo los autores de las tabletas arqueológicas los mismos autores patriarcales mencionados, aunque con las ya susodichas actualizaciones editoriales inspiradas de Moisés, Josué y Samuel principalmente.

Muy diferentes a las consideraciones científicas arqueológicas han sido las innumerables conjeturas desde Astruc, Ilgen, Eichorn y las posteriores hipótesis documentarias Wellhausianas, donde el conflicto de paradigmas ha llegado a su cúspide. Con Julius Wellhausen y sus émulos principalmente en Alemania, se ha llegado a la mayor confusión y apostasía. No obstante, dentro de la misma Alemania surgió la reacción conservadora de Hengstemberg, principalmente en Sus Discertaciones acerca de la genuinidad del Pentateuco, seguido por Haevernick, Keil, Wilhem Möeller y Dreschler. Pero la antorcha de la corriente corrosiva modernista liberal alemana fue llevada a los países anglófonos por el Obispo Colenso, al que entonces hubo de hacerle frente William Henry Green, en su obra El Pentateuco vindicado de las dispersiones del obispo Colenso, como también a otros seguidores anglófonos. La obra de William Henry Green ha sido sobresaliente al respecto, destacándose dentro del género varias obras suyas tales como: Moisés y los Profetas, Las Fiestas hebreas, Introducción al Antiguo Testamento (El Canon y el Texto), y principalmente sus últimas obras La Alta Crítica del Pentateuco y La unidad del libro del Génesis.

Para aquella época ya había surgido en Princeton la reacción al liberalismo teológico. Al principio Princeton se había caracterizado por la bandera de la ortodoxia conservadora, como en los tiempos de Hodge, Alexander y Barfield; pero cuando la facción modernista liberal del presbiterianismo exigió representación en Princeton, entonces el cristianismo bíblico reaccionó mostrando las grandes diferencias entre la religión revelada y el humanismo liberal. Gresham Machen hizo historia con su libro Cristianismo VS liberalismo y con sus gestiones, de manera que la corriente conservadora de Princeton derivó casi en su mayoría en la nueva línea de Westminster. El Libro de N. Stonehouse acerca de Gresham Machen da buena cuenta histórica de estos acontecimientos.

Fue entonces que, ya una vez muerto William Henry Green, le sucedió en su cátedra el famoso erudito conservador y gran filólogo Robert Dick Wilson. Son muy recomendadas entre sus obras: Escolar el Alto Criticismo?, Uma Investigación Científica del Antiguo Testamento, y la excelente obra Estudios en Daniel. Robert Dick Wilson continuó, pues, y actualizó la obra de William Henry Green. A su vez, Edward Young (Introducción al Antiguo Testamento) continuó y actualizó la obra de Robert Dick Wilson. Igualmente, Gleason Archer (Reseña histórica de uma Introducción al Antiguo Testamento) continuó y actualizó la obra de Edward Young. Esta ha sido, pues, la ruta de relevos en este avance de la antorcha conservadora que defiende el paradigma de la Simiente de la mujer, frente a los conjeturales movimientos incrédulos del paradigma de la serpiente apóstata, en este importantísimo campo de la bibliología.

La escuela de Wellhausen y sus émulos ha sido también además abatida por numerosos trabajos de muchos otros eruditos conservadores. Destacamos aqui los vários trabajos de Harold Wiener, septuaginista y principalmente desde la baja crítica, Aalders (Uma corta introducción al AntiguoTestamento, aunque breve, muy concisa y útil), O. T. Allis (Los 5 libros de Moisés). El trabajo de Josh McDowell frente a los críticos contra el Nuevo Testamento es valioso; como también el trabajo de Herman Ridderbbos contra Bultman.

Jesús dijo: "He aqui yo les envio sábios y escribas; y de ellos a unos mataréis y a otros perseguiréis de ciudad en ciudad". Quiera Dios que el trabajo importantísimo de estos santos sea aprovechado antes de que muerda la serpiente.

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Gino Iafrancesco V., 30-03-2009, Monte Mor SP Brasil.

Monday, February 09, 2009

CONFLICTO DE PARADIGMAS

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Con otro de los centenarios de Charles Darwin, comienzan a aparecer cantidad de nuevos panegíricos, llenos de entusiasta fe evolucionista; pero como generalmente lo hacen, siguen también vacíos de verdaderas respuestas científicas. La insistente fe evolucionista y su forzado entusiasmo a manivela, solo presenta frases altisonantes pretendiendo dar por sentado lo indemostrado, y peor aún, lo refutado; al mismo tiempo que procuran ignorar u ocultar el verdadero involucionismo de la historia real del darwinismo. Es la nota común de la intolerancia pro-darwinista, pontificar y al mismo tiempo denigrar, al mejor ejemplo de la superstición barata, como si el disfraz de “científico” fuero lo mismo que serlo. La carencia de argumentación seria es lo más notorio en estos panegíricos. Se ataca con intolerancia, mas no con ciencia, al creacionismo, pero no se responden sus argumentos. Richard Dawkins, el más caracterizado y actual pontífice militante del evolucionismo ateo, ni siquiera quiere conversar con quien cree en Dios; simplemente le da la espalda. Esa es toda su argumentación. En vez de panegíricos y displicencias, desearíamos ver cómo se responde científicamente a la seriedad de los argumentos que desde su inicio se han levantado contra el evolucionismo. Ya estamos cansados de meras asunciones y pataletas.

El propio Charles Darwin, cuyo evolucionismo juvenil se basaba más que todo en la llamada “selección natural”, destacó el mismo el punto flaco de su propia hipótesis. Se atuvo a la paleontología, pero esta no resultó ser su amiga. Mucho menos la genética. Precisamente en ese campo comenzó la historia de la involución del darwinismo. Mendel y las leyes de la genética fueron de los primeros que forzaron el comienzo del continuado revisionismo involutivo del darwinismo. El revisionismo Lamarckiano pretendió entonces que los caracteres adquiridos gracias a la influencia del medio ambiente serían heredados; pero fueron muchos los ratoncillos de laboratorio que dejaron sin cola al nacer, por generaciones, pero los genes seguían produciendo colas. La derrota del Lamarckianismo derivó entonces en la llamada hipótesis de la “ortogénesis”, a la que no tardó mucho en intentar refutar Hugo De Vries con la nueva hipótesis de las mutaciones a gran escala, los monstruos viables. ¡Cuan grande fe! Y ¡Cuan variable! Jean Piaget, en su obra “Epistemología del pensamiento biológico”, al contrastar y analizar las diversas hipótesis evolucionistas, cerca de 40 diferentes, concluye que el biólogo no toma sus datos de la realidad, sino que proyecta sobre esta sus propias presuposiciones.

Las respuestas a Dawkins, y todavía mucho más, las preguntas de autores como Phillip Johnson, han sido sumamente serias. Requieren mucho más que las espaldas y el sarcasmo intolerante. Los asertos de Phillip Johnson no han sido respondidos con altura, que yo sepa, por ninguno de los panegiristas modernos del darwinismo. Repásense, por favor, lentamente los argumentos de Phillip Johnson, en obras suyas tales como: ”Darwin a la prueba”, “Ciencia, intolerancia y fe”, “Las preguntas ciertas”, etc., para constatar y ver si en los panegíricos de centuria se vislumbra alguna respuesta científica. Lo mismo acontece con las obras de los defensores del diseño inteligente, tales como Charles B. Thaxton (El Misterio del orígen de la vida), William Dembski (Diseño inteligente), Michael Behe (La caja negra de Darwin), que son vilipendiados de “creacionistas”, pero no refutados ni respondidos con argumentos científicos. En estos días, mientras la obra del ferviente pontífice Dawkins: “El Delirio de Dios” se convierte en best seller, sus propios compañeros de profesorado en Oxford, los doctores Alister & Johanna McGrath escribieron una acuciosa respuesta titulada: “El Delirio de Dawkins”, cuya lectura recomendamos. Como buen atalaya de las publicaciones al respecto de los desarrollos actuales, sobresale desde España la obra del biólogo Dr. Antonio Cruz: “Darwin no mató a Dios”, como pretende el deseo de los panegiristas. Igualmente de valor son sus numerosos artículos permanentes publicados en internet.

Después de la demoledora realidad demostrada por Rudolf Clausius dentro del campo de la ciencia termodinámica, en especial la segunda ley, la de la entropía, y cómo esta afecta terriblemenbte las ínfulas de la hipótesis evolucionista, se le otorgó apresuradamente el premio Nobel a Illia Prigogine, por especular, aunque por varios años alejado del laboratorio, sobre cómo la llamada “negato-entropía” hubiera podido vencer a la entropía. Lo que no hicieron igualmente notorio los premiantes fue la refutación de las especulaciones de Prigogine realizada por los Ph.D. Dres. Henry Morris y Duane T. Gish. No he visto ninguna refutación científica del trabajo de estos últimos, acerca de lo cual puede leerse en: “La Termiodinámica y el origen de la vida” I y II respectivamente.

El conflicto de paradigmas da cuenta, pues, de los alinderamientos actuales en la batalla entre creacionismo y evolucionismo. El paradigma de La Simiente de la Mujer es creacionista; el paradigma de la serpiente y su simiente es evolucionista; si bien, dentro de la referida involución histórica del darwinismo, se ha dado lugar también espacio para un intento de “reconciliciación” en el llamado “evolucionismo teísta”, como el actual del director del proyecto Genoma Humano, Dr. Francis S. Collins, en su libro: “El Lenguaje de Dios”, donde reconoce a Dios, y la deuda del científico con los escritos de C. S. Lewis. Pero Yahveh Elohim dijo claramente que pondría enemistad, y no reconciliación, entre los dos paradigmas primigenios y sustentatrices. No olvidemos lo ya sabido acerca de Charles Darwin mismo en su ancianidad; como llamó a su casa a Lady Northfield para pedirle que dirigiera estudios bíblicos en su propia morada. Ella lo encontró absorto en la que él mismo llamó “majestuosa” Epístola a los Hebreos; y cuando ella le reportó lo que se hacía con su hipótesis, el anciano Darwin se lamentó muy preocupado por el hecho de que los hombres hubieran tomado como religión “los inmaduros pensamientos de su juventud”; en sus propias palabras.

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Gino Iafrancesco V., Bogotá D.C., Colombia, 2009-02-09.

Wednesday, December 17, 2008

CARTA
AL SEÑOR PRESIDENTE
DE LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL
DE PAÍSES NO ALINEADOS,
DR. ERNESTO SAMPER PIZANO,
ACERCA DE
LA CUESTIÓN PALESTINA


Santa Fe de Bogotá D.C., Colombia,
22 de enero de 1997.

Muy apreciado señor presidente
De la Organización Mundial de Países No Alineados
Y de la República de Colombia:
Dr. Ernesto Samper Pizano.

Saludándole atentamente con motivo de su inminente viaje a Palestina, nos ha parecido bien, respetuosamente informar al señor presidente, en su calidad de máximo representante de la Organización Mundial de Países No Alineados, de ciertos elementos de juicio, que consideramos importante solicitar a su presidencia, se digne tener también en cuenta, además de los obligados, pero meramente intrahistóricos, seculares, pragmáticos y humanistas.

Como bien lo sabe el señor presidente, y seguramente también sus respetables asesores, el contorno de la situación en el Medio Oriente está conformado por una serie de factores geopolíticos, históricos, culturales, filosóficos y religiosos. Pero el meollo dentro de esos contornos, según una consideración ahora trascendente, es el asunto religioso.

Las presiones sobre su presidencia, para utilizar a ésta como pieza de la estrategia de la configuración diplomática de la guerra cultural, seguramente han enseñado al señor presidente la necesidad de prudentes consideraciones totales en lo posible.

De nuestra parte también, pues, no podemos dejar de cumplir nuestra responsabilidad, siendo usted el representante de tantas naciones en esta área y coyuntura, de hacerle llegar igualmente estos otros elementos de juicio, a fin de que su gestión se acerque a tener un significado trascendente, para lo cual creemos que Dios le ha conservado la vida y la entereza en medio de muchísimas pruebas, en función de ese lugar histórico que usted ocupa ahora a fines de milenio, en medio del amplio cuadro que todas las religiones llamarían profético.

Como también usted, señor presidente, y sus asesores también lo saben, no sería sabio ni prudente ignorar la historia y las implicaciones presentes y futuras de toda índole, respecto a cualquier participación en los asuntos del Medio Oriente. Recordemos solamente, por ejemplo, los encumbrados lugares históricos y las posteriores desolaciones de ciudades y reinos como los de Nínive, Babilonia, Tiro y Edom, en el remoto pasado, y, por ejemplo, Alemania, en lo reciente. Todo aconteció fielmente según lo anunciaron por inspiración divina los profetas de Israel, los cuales tampoco fueron parciales con su propio pueblo, al cual amonestaron, y sus amonestaciones se abatieron seriamente por siglos sobre el pueblo y la tierra. Pero el destino de Jerusalem y del remanente de Israel no es desolación, según el mismo Dios que tan claramente habló de Nínive (y ahí está), de Babilonia (y ahí está), de Tiro (y ahí está), de Edom (que ni siquiera podemos decir ahora dobde está), etc.

La dispersión del pueblo judío por su pecado y por la consideración divina a las naciones, su singular historia de sufrimiento y supervivencia, su profetizado retorno a su tierra, su guerra con sus vecinos, su recuperación de Jerusalem, su angustia presente y mayor en el inmediato futuro hasta el retorno del Mesías, todo y más ha sido providencialmente conducido por La Mano de Dios conforme a las previsiones proféticas. Y ahora está usted ahí, señor presidente, a punto de dar un paso de trascendental significado, no solamente para usted como persona, sino para todos los involucrados en la más singular coyuntura global de fines de milenio.

¿Podrían los atalayas dejar de hablarle de Palestina? ¿no sería su silencio una fatal omisión? ¿menosprecia usted, señor presidente, neciamente la voz de los profetas? Porque no hablamos aquí de las modernas alucinaciones y tristemente humanas mistificaciones de mentes afiebradas y delirantes, sino que le hemos de citar la voz y la pluma de Aquellos que la Historia ha consagrado con respeto y reverencia, porque su palmaria exactitud es evidente a cualquier persona honesta. Le citaremos a David, Isaías, Jeremías, Ezequiel, Joel, Amós, Sofonías, Zacarías.

Soporte, por favor, señor presidente, y sus dignos asesores, esta Memoria desentrañada desde los arcanos de los Profetas de Israel:

“En el año que murió el rey Acaz fue esta profecía. No te alegres tú, Palestina toda, por haberse quebrado la vara del que te hería; porque de la raíz de la culebra saldrá áspid, y de su fruto, serpiente voladora. Y los primogénitos de los pobres serán apacentados, y los menesterosos se acostarán confiados; mas YO haré morir de hambre tu raíz, y destruiré lo que de ti quedare. Aúlla, oh puerta; clama, oh ciudad; disuelta estás toda tú, Palestina; porque humo vendrá del norte, no quedará uno solo en sus asambleas. ¿Y qué se responderá a los mensajeros de las naciones? Que Yahveh fundó a Sion, y que a ella se acogerán los afligidos de su pueblo.” (Profecía de Yahveh por Isaías 14:29-32).

Señor presidente Ernesto Samper Pizano, ¿no es usted el vocero principal, en esta coyuntura de fin de milenio, de los mensajeros de más de una centena de naciones? ¿No habría acaso de responderse a usted y a los que representa, que Yahveh fundó a Sion y que a ella se acogerían los afligidos de Su pueblo? ¡Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de sus ojos!

¿Atendería usted, señor presidente, para las naciones, las razones del que le ha dado y conservado hasta aquí la vida? He aquí las divinas razones:

“Así ha dicho Yahveh Adonay: Por lo que hicieron los Palestinos con venganza, cuando se vengaron con despecho de ánimo, destruyendo por antiguas enemistades; por tanto, así ha dicho Yahveh: He aquí YO extiendo mi mano contra los palestinos, y cortaré a los cereteos, y destruiré el resto que queda de la costa del mar. Y haré en ellos grandes venganzas con reprensiones de ira; y sabrán que YO soy Yahveh, cuando haga mi venganza en ellos.” (Profecía de Yahveh por Ezequiel 25:15-17).

“Así dice Yahveh: Por tres pecados de Gaza, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque llevó cautivo a todo un pueblo para entregarlo a Edom. Prenderé fuego en el muro de Gaza, y consumirá sus palacios. Y destruiré a los moradores de Asdod, y a los gobernadores de Ascalón; y volveré mi mano contra Ecrón, y el resto de los palestinos perecerá, ha dicho Yahveh Adonay.” (Profecía de Yahveh por Amós 1:6-8).

“Y también, ¿qué tengo YO contra vosotras, Tiro y Sidón, y todo el territorio de Palestina? ¿queréis vengaros de mi? Y si de MI os vengáis, bien pronto haré YO recaer la paga sobre vuestra cabeza. Porque habéis llevado mi plata y mi oro, y mis cosas preciosas y hermosas metisteis en vuestros templos; y vendisteis los hijos de Judá y los hijos de Jerusalem a los hijos de los griegos, para alejarlos de su tierra. He aquí YO los levantaré del lugar donde los vendisteis, y volveré vuestra paga sobre vuestra cabeza; y venderé vuestros hijos y vuestras hijas a los hijos de Judá, y ellos los venderán a los sabeos, nación lejana; porque Yahveh ha hablado. Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes, acérquense, vengan todos los hombres de guerra. Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: fuerte soy. Juntaos y venid, naciones de alrededor, y congregaos; haz venir allí, oh Yahveh, a tus fuertes. Despiértense las naciones, y suban al Valle de Josafat; porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor. Echa la hoz, porqque la mies está madura. Venid, descended, porque el lagar está lleno, rebosan las cubas, porque mucha es la maldad de ellos. Muchos pueblos en el Valle de la Decisión. El sol y la luna se oscurecerán y las estrellas retraerán su resplandor. Y Yahveh rugirá desde Sion, y dará Su voz desde Jerusalem, y temblarán los cielos y la tierra; pero Yahveh será la esperanza de Su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Jacob. Y conoceréis que YO soy Yahveh vuestro Dios que habito en Sion, mi santo monte; y Jerusalem será santa, y extraños no pasarán más por ella.” (Profecía por Joel 3:4-17).

“¡Ay de los que moran en la costa del mar, del pueblo de los cereteos! La Palabra de Yahveh es contra vosotros, oh Canaán, tierra de los palestinos, y te haré destruir hasta no dejar morador. Y será la costa del mar praderas para pastores, y coorrales de ovejas. Será aquel lugar para el remanente de la casa de Judá; allí apacentarán; en las casas de Ascalón dormirán de noche; porque Yahveh su Dios los visitará, y levantará su cautiverio.” (Profecía de Yahveh por Sofonías 2:4-7).

“Verá Ascalón, y temerá; Gaza también, y se dolerá en gran manera; asimismo Ecrón, porque su esperanza será confundida; y perecerá el rey de Gaza, y Ascalón no será habitada. Habitará en Asdod un extranjero, y pondré fin a la soberbia de los palestinos. Quitaré la sangre de su boca, y sus abominaciones de entre sus dientes, y quedará también un remanente para nuestro Dios, y serán como capitanes en Judá, y Ecrón será como el jebuseo. Entonces acamparé alrededor de mi casa como un guarda, para que ninguno vaya ni venga, y no pasará más sobre ellos el opresor, porque ahora miraré con mis ojos.” (Profecía de Yahveh por Zacarías 9:5-8).

“Palabra de Yahveh que vino al profeta Jeremías acerca de los palestinos, antes que faraón destruyese a Gaza. Así ha dicho Yahveh: He aquí que suben aguas del norte y se harán torrente; inundarán la tierra y su plenitud, la ciudad y los moradores de ella; y los hombres clamarán, y lamentará todo morador de la tierra. Por el sonido de los cascos de sus caballos, por el alboroto de sus carros, por el estruendo de sus ruedas, los padres no cuidaron a los hijos por la debilidad de sus manos; a causa del día que viene para destrucción de todos los palestinos, para destruir a Tiro y a Sidón todo aliado que les queda todavía; porque Yahveh destruirá a los palestinos, al resto de la costa de Caftor. Gaza fue rapada, Ascalón ha perecido, y el resto de su valle; ¿hasta cuándo te sajarás? Oh espada de Yahveh, ¿hasta cuándo reposarás?Vuelve a tu vaina, reposa y sosiégate. ¿Cómo reposarás? Pues Yahveh te ha enviado contra Ascalón, y contra las costas del mar, allí te puso.” (Profecía de Yahveh por Jeremías 47:1-7).

“...Judá es mi legislador. Moab, vasija para lavarme; sobre Edom echaré mi calzado; me regocijaré sobre Palestina.” (Profecía de Yahveh por David, en los Salmos 60:7c, 8 y 108:8c, 9).

“Su cimiento está en el monte santo. Ama Yahveh las puertas de Sion más que todas las moradas de Jacob. Cosas gloriosas se han dicho de ti, ciudad de Dios. YO me acordaré de Rahab y de Babilonia entre los que me conocen; he aquí Palestina y Tiro, con Etiopía; este nació allá. Y de Sion se dirá; este y aquel han nacido en ella, y el Altísimo mismo la establecerá. Yahveh contará al inscribir a los pueblos: este nació allí. Y cantores y tañedores en ella dirán: todas mis fuentes están en ti.” (Profecía de Yahveh por el salmista, Salmo 87:1-7).

Señor presidente de la Organización Mundial de Países No Alineados, le rogamos que también, pues, dé amplia consideración al extenso marco de escuelas exegéticas, de modo a no menospreciar ninguna de las posibilidades proféticas.

Agradeciendo su deferencia, y la de sus asesores, se subscribe en Jesucristo:
Gino Iafrancesco V.
De la comunión apostólica de la Iglesia Cristiana.

Nota: Éste documento fue hecho llegar al Dr. Ernesto Samper Pizano, presidente de la República de Colombia, cuando era su turno en la presidencia de la Organización Mundial de Países No Alineados, por dos medios: su propia prima Liliana Samper, que se lo entregó por mano de los asesores presidenciales, y Marlene Pacheco, secretaria privada de la esposa del Dr. Samper, por medio de quien también se le hizo llegar un segundo ejemplar. Igualmente se envió copia a la embajada de Israel en Bogotá.

Thursday, December 11, 2008

BREVE INTRODUCCIÓN AL DISCERNMIENTO

DEL CONFLICTO DE PARADIGMAS

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Distinción entre revelación general y revelación especial.-



Como metodológicamente correspondería, antes de adentrarnos un poquito en las consideraciones de bibliología histórica, como campo especial donde se da el conflicto de paradigmas, convendría no pasar por alto la necesaria antesala de lo que ha sido llamado la revelación general y su conexión con la teología natural. Por una parte, desde los albores mismos de la humanidad, ha acompañado al hombre la revelación divina especial (Gn.2:16-18; 3:8-19, 21-24; 4:6-16; 6:13-22; 7:1-5; 8:15-17; 9:1-17).



Ésta última, como testimonio de la intervención actuada y hablada de Dios directa y personalmente para con el primer hombre, y los demás, desde el principio, se distingue del testimonio indirecto, esperando ser deducido y percibido por el hombre, acerca de Dios, a través de las huellas divinas en la naturaleza (Job 12:7-9; Salmo 19:1-4ª; Hchs.14:17; 17:26-29; Rom.1:18 a 2:16). Así, pues, que, por una parte, hay una diferencia cualitativa entre la revelación meramente general a todos los hombres, por medio de las cosas creadas, y la revelación especial como intervención histórica y redentiva, además de directa y canónicamene registrada, en la historia humana, que ahora podríamos llamar sagrada, dirigida también a todos los hombres sin excepción (Ezq.33:11; Mr.16:15, 16; Hchs. 17:30, 31; Col.1.28; 1Tim.2:4; 2ªPd.3:9; 1Jn.2:2).



Distinción entre revelación general y teología natural.-



Por otra parte, también existe, como bien lo señala G. C. Berkouwer juntamente con su bibliografía comentada, especialmente en sus Estudios de Dogmática, una distinción ontológica y epistemológica entre revelación general y teología natural. Revelación general se refiere al hecho divino de la intención cumplida de Dios de revelarse, aunque solo sea parcialmente, aunque también verdaderamente, por medio de sus obras creadas. En cambio, teología natural se refiere al percibir humano de esa revelación general. La falta, en el barthianismo, de esa distinción ontológica y epistemológica necesaria, hicieron que el moderno asalto de Karl Barth a la teología natural, resultase neutralizado. Ni siquiera Calvino, al que pretendía en parte regresar Barth, tuvo tal confusión epistemológica, de confundir los planos de la oscura percepción humana y el hecho divino y objetivo de la revelación. La ceguera del hombre caído no disminuye la realidad objetiva del actuar divino; y por lo contrario, conmueve a Dios para un actuar mayor. Por eso aparece la escala ascendente desde la revelación general hacia la especial, y a su vez, de éstas hacia la iluminación progresiva, no tan solo en el plano de la gracia soberana, sino también en el plano del carácter divino que soberanamente decidió tener en cuenta trascendentalmente la responsabilidad humana, capacitada ahora por la divina gracia común. El Dios soberano, como Novio que espera el sí de la Novia, escogió, por dignidad, la colaboración humana, y no desiste de ella, ni siquiera después de la caída del hombre. Por eso la gracia divina capacita de nuevo universalmente para la responsabilidad, pero no la sustituye (A Tito 2:1). Por eso mismo también, por causa de la responsabilidad capacitada por la gracia común, y que recibe (Jn.1:12) o afrenta la gracia divina (Hchs.7:51; Heb.10:29), existe igualmente el justo juicio divino. Fue, pues, la misma soberanía divina la que constituyó en trascendental a la responsabilidad humana (Mt.16:24; 19:211; 20:27; 21:28-32; 23:37; Mr.8:34 35; 9:35; 10:43, 44; 14:7; Lc.13:34; Jn.7:17; Dt.20:19; Ap.22:17), aunque ésta última, con toda su sola fuerza, no sea capaz de salvar al hombre (Jn.6:65; 15:5c; Rom.8:8, 7; 9:16) . La redención en Cristo, recibidos (Cristo y redención) por fe, y fe dada universalmente a todos con el testimonio y la resurrección históricos y objetivos de Jesucristo (Hchs. 17:31), es la única fuente de salvación, pues no hay lugar para la jactancia humana, como enseña el apóstol Pablo (Rom.3:27), en el don de la fe que viene por el oir el testimonio de Dios (Rom.10:17).





Legitimidad de la revelación general reconocida divinamente.-



Es la misma revelación divina especial, canónicamente registrada en las Sagradas Escrituras bíblicas, la que nos señala el lugar legítimo de la revelación divina general a través de la naturaleza. No podemos pasar por alto las declaraciones de Jesús, de Pablo, de los salmistas y escritores sapienciales, etc., divinamente inspirados, que nos hablan de la intención divina de dejar Sus huellas mimetizadas en todas Sus obras. La firma de Dios está allí para ser primeramente sospechada, entonces buscada, entonces encontrada y escudriñada, a manera de clave gravitatoria que nos atrae hacia Él mismo. Este campo es, pues, también, una antesala que deja al hombre sin excusa. Si bien, también debemos tener en cuenta el hecho de que el hombre caído no conoció suficientemente a Dios por su sabiduría meramente humana (1Cor.1:21). Ésto, por culpa del hombre mismo; no por carencia de revelación objetiva. Como dice el dicho popular: “No hay peor ciego que aquel que no quiere ver”. Así que los ataques de la llamada “ilustración” a los tradicionales argumentos teológicos, se descubren como meras falacias escapatorias y culpables, que apenas muestran la deslealtad humana a Dios.



Analogía del amor y la luz.-



Como dijo Jesucristo: “Sin causa me aborrecieron” (Jn.15:25b). Y también dijo: “Esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios” (Jn.3:19-21).



No es de extrañar, en este contexto, entonces, el por qué del conflicto de paradigmas. La hostilidad, sin causa, injusta y perversa, contra Dios, se convierte en hostilidad contra Jesús y los Suyos. “No puede el mundo aborreceros a vosotros; mas a mi me aborrece, porque yo testifico de él, que sus obras son malas.../...Si fuérais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mi me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado. El que me aborrece a mi, también a mi Padre aborrece. Si yo no hubiera hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mi y a mi Padre...” (Jn.7:7; 15:19-24).



En el fondo, es una cuestión de amor. Cuando Judas Tadeo Lebeo, hermano de Jesús, le preguntó: “¿Cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo?” (Jn.14:22), Jesús le respondió haciendo diferencia entre aquellos bajo el paradigma de la “Simiente de la Mujer”, Sus discípulos, y aquellos del paradigma “de la serpiente”, los hijos del diablo, cuyos deseos quieren cumplir, de sustituir a Dios por sí mismos, haciéndose a sí mismos dioses. “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del que me envió” (Jn.14:23, 24).



Frente, tanto a la revelación general, como a la especial, ¿por qué hay alinderamientos diferentes? Principalmente por causa del amor o no a Dios. Tal amor o des-amor se encuentra detrás de la formulación de cada paradigma, sea el que sea, tanto en lo genérico, como en lo minucioso. Las justificaciones conceptuales tienen como base este amor, o esta carencia de amor. “Los limpios de corazón verán a Dios” reza la bienaventuranza cristiana. ¿Por qué no oís vosotros mis palabras?, dice el Señor, porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas conocen mi voz y me siguen y al extraño no seguirán, porque no conocen la voz de los extraños. En este campo juega un papel importantísimo el conocimiento por el Espíritu; algo que los electores del árbol que mata no conocen. No ven, porque no quieren; para no ser estorbados en sus egolatrías. No importa cuanto disfracen eruditamente su miseria; su erudición no puede esconder las plumas de su des-amor. Un paladar espiritual aguzado puede discernir el espíritu motriz de toda clase de argumentación. Esta epistemología espiritual, fácil a los niños, ha sido desechada por aquellos que por ella son descubiertos y expuestos. Lo demás es cuento, o tragedia.

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Gino Iafrancesco V., 11 de diciembre de 2008, Bogotá D.C., Colombia.

Monday, December 08, 2008

BREVE INTRODUCCIÓN AL DISCERNIMIENTO

DEL CONFLICTO DE PARADIGMAS

(2)

Regiones de campo.-

El amplio campo general, donde se pelean las grandes batallas de la fe, según una breve introducción al discernimiento del conflicto de paradigmas, podría subdividirse en varias regiones, de acuerdo al contenido, que podríamos llamar dogmático. Dogma se ha dado en llamar a cada una de las grandes verdades reveladas por Dios, y que se derivan directamente de las Sagradas Escrituras. Por ejemplo, podríamos reconocer algunas regiones de ese campo general, en el mismo hecho de la Revelación Divina acerca de Dios mismo como Uno y Trino; igualmente en lo relativo a la Encarnación del Verbo de Dios, a la Expiación, a la Resurrección, al Espíritu, a la Justificación por la Fe, a la vida santa, al cuerpo de Cristo, al propósito eterno de Dios y el futuro. También, por otra parte, se reconocerían regiones especiales del campo de batalla, en aquellos respectos que han sido característicos del Judaismo y Cristianismo Bíblicos, tales como los conceptos mismos de revelación, creación y redención, que caracterizan a estas dos grandes religiones complementarias. Pero todos estos ítems fundamentales de la fe revelacional bíblica, que constituyen las columnas del paradigma llamado "de la Simiente de la mujer", en contraposición al llamado "de la serpíente", tienen su mismo nido en el hecho histórico de la existencia de las Sagradas Escrituras: El Antiguo y Nuevo Testamentos. De manera que la Bibliología llega a resultar el campo de batalla medular, la punta de lanza, donde se juega el pulso contra la apostasía y la herejía. Sí, la apostasía ha escogido como uno de sus blancos favoritos, la sacralidad de las Escrituras Judeo-Cristianas. Así como la herejía brota en las regiones de la hermenéutica.


La batalla alrededor de la Revelación Divina.-

Los grandes líderes que ha conocido la humanidad, a quienes los hombres siguen, y que se alínean bajo una u otra bandera paradigmática, desde la más arcaica antigüedad, alinderaron sus posiciones en relación a la Revelación Divina. El hecho, pues, de ésta, hace que los hombres se identifiquen o con el paradigma "de la Simiente de la mujer", o con el paradigma "de la serpiente". El Sefer Toledot Adam nos presenta el significativo relato primigenio del asalto de la serpiente a la inocencia humana. Por eso la Apocalíptica Sacra Neotestamentaria le llama al dragón como el engañador de las naciones. Y el Toledot recién mencionado y otros Rollos Sagrados (como Isaías y Ezequiel) nos desnudan el núcleo de la intención draconiana. Se intenta sustituir a Dios por el sí mismo, para lo cual se le tergiversa a Dios con el propósito específico de hacerle malentendido y desfigurar Su verdadero carácter y el de Sus propósitos. Y esto se realiza con el fin de usurparle la debida adoración. Esa es la raíz de la paganización, la cual está detrás de las teogonías y teurgias mitológicas. Teogonías en cuanto al supuesto orígen de los llamados dioses; y teurgias en cuanto a sus supuestas obras. La llamada Nueva Era de hoy, es apenas la misma vieja era de nuevo. A las teogonías y teurgias siguen las cosmogonías hasta desembocar en los variados evolucionismos actualizados. Tales son las raíces religioso-filosóficas y pseudo-científicas del paradigma draconiano contemporáneo.


Grandes influencias sobre la humanidad.-

Investigadores actuales y anteriores, colocan a Jesús, Mahoma e Isaac Newton, como las mayores influencias sobre la humanidad, seguidos quizá por Marx, Nietzsche, Freud y Darwin. Otros quisieran ver en esa lista privilegiada quizás a Moisés, Pablo y Lutero, a Buda y Zoroastro, Kant y Hegel, Kierkegaard o Heidegger, Einstein y algún otro moderno o posmoderno. Dificilmente todos estarían de acuerdo, por causa precisamente de la escogencia de paradigma en las simpatías de carácter personal. Dios mismo nos ha concedido este breve (en relación con la eternidad) paso por la vida, para que tengamos la ocasión de tomar posición personal, aunque Él soberanamente se reservó, por gracia y por derecho, a los niños y a los abortados, además de "la descendencia de la mujer" del apocalíptico proto-evangelio.

En cuanto a Jesús, el Señor Jesucristo, Su bibliología y Su hermenéutica fueron fideístas; es decir, fieles al contenido de la Revelación Divina en las Sagradas Escrituras. Enseñó que las Escrituras no pueden ser ignoradas, ni abrogadas, ni quebrantadas, sino que los cielos mismos y la tierra pasarían antes que fallase una sola yod o daguesh lane de ellas en cumplirse. Ante toda tentación respondió con el Escrito está. Y aún en Su resurrección histórica se ocupó de enseñar lo que las Escrituras decían. Así que el paradigma genuinamente cristiano es fiel a la mente de Cristo, pues es formada por Él.

Mahoma mismo confesó en el Korán al Señor Jesucristo como Verbo y Mesías ascendido que regresará, pero sin entender lo que eso significa; por eso son hoy los musulmanes, y no la cristiandad, los que guardan, en el Monte de los Olivos, la mezquita que recuerda Su ascención. Mahmud Amanidejad, líder chiita iraní actual, presidente de Irán, confesó recientemente en las Naciones Unidas, el retorno de Jesucristo acompañado del esperado Mahdi chiita.

Newton realmente se preocupó más de profecía que de la gravitación universal. Su libro de Principios Matemáticos de Filosofía Natural, según él mismo confiesa, era apenas para él un hobbie; lo que realmente le trasnochaba era entender a Daniel y al Apocalipsis de la Biblia. Su obra al respecto es sobresaliente y recomnedable especialmente al respecto del desarrollo de los 10 cuernos de la cuarta bestia de Daniel 7.

Marx, en su juventud, escribió acerca de las palabras de Jesús registradas por el Evangelio según Juan 15. Luego apostató y se declaró abiertamente poseedor de la espada del príncipe de las tinieblas, y cuya pasión era destruir el mundo que le estorbaba en su camino al caos y a la destrucción. La poesía de Marx habla más alto que su Capital y sus manifiestos controlados por Engels, el agente de la plutocracia que lo utilizaba.
Nietzsche, en el manicomio, y al final de su vida, con la mayor de sus corduras confiesa a Jesucristo, sin negarle los laureles de la victoria sobre su peor enemigo, según él mismo se decía antes; ahora prefiere deshacer el mito del anticristo para tristeza de sus biografos idólatras.

Freud se desmaya en los brazos del Jung que capitanea el mundo del ocultismo y confesó ver de lejos, en sus experiencias paranormales, a la ciudad celestial, a la cual también confesó no tener acceso.

Darwin confiesa, preocupado en su ancianidad, a Lady Northfield, mientras estudia la Epístola a los Hebreos, que sus escritos evolucionistas eran pensamientos inmaduros de su juventud que habían sido convertidos en religión por los hombres.

Moisés confiesa que el Mesías vendría y era necesario oirle para no ser desarraigados. Pablo vive en Cristo y para Cristo. Lutero, procurando entender a Pablo, se declara también verdaderamente cristiano. Buda, en su antropología atea, busca escapar. Zoroastro aprende de Daniel, jefe suyo en Persia, y su escatología integra en el Yasna, Bundahish y Zend Avesta la esperanza mesiánica de Daniel, que los magos de la estrella de Belén siguen. Kant se doblega moralmente a la crítica de la razón práctica. Hegel se pretende la manifestación divina, cual la serpiente. Kierkegaard prefiere dar el salto de fe en su existencialismo teológico. Heidegger, agnóstico, se vuelve a la poesía, y confunde a Bultman. Einstein dice apenas entender los bordes de los pensamientos de Dios. Pero el Señor Jesucristo dice: "Quien me ha visto a Mi, ha visto al Padre...Nadie viene al Padre sino por Mi. Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida".

Deberíamos, pues, dedicarle, Dios mediante, un tiempo, por lo menos, a la panorámica de la Biblilogía Histórica en este discernimiento del conflicto de paradigmas, no sin antes ver algo acerca de las consideraciones de teología meramente natural.

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Gino Iafrancesco V.

Cruzeiro do Oeste, Paraná, Brasil.

10 de octubre de 2008.

Friday, November 07, 2008

Pendón, Silbido, Señal y Trompeta
Mesías, Espíritu, Redención, Evangelio.

por: Gino Iafrancesco V.


RETORNO DE ISRAEL

Los misterios de Dios están estrechamente relacionados entre sí, y cada uno de ellos es un capítulo necesario a la totalidad. No debemos olvidar ninguno de ellos, a la vez que no debemos considerar a ninguno de ellos aislado de los demás, ni sobredimensionarlo en detrimento de la armonía del cuadro completo. Claro está que no se puede tratar de todo al mismo tiempo, pero debemos prever que al considerar uno de los capítulos, al mismo tiempo se tengan también en cuenta los demás. La razón de este preámbulo es para que podamos considerar el misterio de Israel dentro del amplio contexto de los misterios de Dios. Éstos comienzan y terminan con Dios mismo: el misterio de Dios a consumarse, el misterio de Dios: Cristo, el misterio de la voluntad divina, el misterio de la economía divina, el misterio de la piedad, el misterio del evangelio, el misterio de la fe, el misterio de Cristo: la Iglesia, el misterio del matrimonio, el misterio de las siete estrellas en la diestra del Hijo del Hombre y de los siete candeleros, el misterio de la sabiduría divina oculta predestinada para la Iglesia, el misterio del reino de Dios, el misterio de Israel, el misterio de las naciones, el misterio de la mujer y de la bestia que la trae, el misterio de Babilonia, el misterio de la iniquidad, el misterio de la final trompeta.

En trabajos anteriores hemos dedicado tiempo a todos estos respectos, especialmente en los libros: “La Administración Apostólica de los Misterios de Dios” y “Los Misterios del Reino de los Cielos en las Parábolas del Señor Jesucristo”, además de consideraciones, exhaustivas o no, de varios de los aspectos fundamentales de la economía divina, y del lugar central de Cristo y la Iglesia en ella, que se pueden ver en los escritos exegéticos, teológicos, antropológicos, cristológicos, pneumatológicos, soteriológicos, eclesiológicos, escatológicos, filosóficos y poéticos de este autor. Por eso, al tratar ahora un poco más acerca del necesariamente contemporáneo misterio de Israel, remito a los lectores a la ambientación complementaria de todo lo que ya antes de esto se ha tratado. No consideraremos este misterio in vacuo ni aisladamente, sino como algo que tiene necesariamente un apropiado lugar en la revelación divina y que no debe ser ignorado. El apóstol Pablo, en su sobresaliente epístola a los romanos, después de tratar de asuntos de primera magnitud acerca del evangelio, y un poco antes de considerar aspectos prácticos de la vida del cuerpo de Cristo, se ocupó del misterio de Israel escribiendo: “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos:…” (Rom.11:25a). Si, pues, alguno piensa y siente que puede seguir ignorando esto, permítame decirle que yo personalmente, en conciencia y comisión , no puedo hacerlo. No quiero dejar de anunciar todo el consejo de Dios que me ha sido encomendado.

Así que pasaré inmediatamente, para esta hora coyuntural presente, a considerar el divino tema revelado de la elección de Israel, de su lugar en la estrategia divina, de su endurecimiento parcial en relación a la primera venida del Mesías en aras de la inclusión de los gentiles en el misterio de Cristo, y entonces, principalmente, por causa de la coyuntura presente, pasaremos a considerar de su restauración tras la trasgresión y defección, de su admisión tras la exclusión, y de su reinserción tras el desgajamiento. Ante el contexto complejo y completo del misterio de Israel en todas las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamentos, no podemos, basados en una interpretación in vacuo de la parábola mesiánica de los labradores malvados, pretender cerrar definitivamente el caso con una teología del reemplazo absoluto de Israel. Ciertamente el Mesías dijo: “Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él” (Mt.21:43); pero, por el contexto íntegro de las Escrituras, y por la sujeción del Mesías a ellas, debemos comprender también el status transitorio de tal declaración, y su objetivo aleccionador para Israel: para despertarlos a celos. Tal despertamiento es el objetivo de la declaración mesiánica, y no su exclusión definitiva de las irrevocables promesas divinas. Tales promesas es necesario considerar atentamente. Todas ellas eran las que el apóstol Pablo tenía presentes al escribir acerca del misterio de Israel a los gentiles en su carta a los romanos.

Escribía allí (Rom.11) Pablo: “Digo, pues…”, (ya que en el capítulo 10 había hablado de la contradicción parcial y temporal de Israel frente al evangelio); “¿Ha desechado Dios a Su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín”. (Es decir, las iglesias de Judea, Samaria y Galilea, y los convertidos cristianos regenerados de entre los judíos por toda la tierra y la historia, demuestran que el endurecimiento de Israel es apenas parcial y temporal). “No ha desechado Dios a Su pueblo, al cual desde antes conoció”. (Y aquí emplea Pablo la misma expresión que usa en relación a la presciencia divina, a Su conocimiento anticipado, para la elección y predestinación de la Iglesia). “¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme? Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado 7000 hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra. ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy. Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, en tropezadero y en retribución; sean oscurecidos sus ojos para que no vean, y agóbiales la espalda para siempre”. (Tal pasaje proviene de un Salmo mesiánico, donde se profetiza que pondrían hiel por Su comida y que en Su sed le darían a beber vinagre, como aconteció con Jesucristo, Hijo de David. El Salmo 69:23b decía: “Y haz temblar continuamente sus lomos”; lo que Reina y Valera (1960) en Rom.11:10b traducen inconsecuentemente: “…para siempre”; pero debiera ser, como allá, apenas “continuamente”. Aunque claro está que los rechazadores del Mesías, en cuanto personas, perecen para siempre; mas Israel, como nación, tiene por gracia un remanente constante que desembocará, por fin, en la conversión de la nación). Sigue Pablo: “Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su trasgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos”. (El tropiezo de la nación de Israel no es para caída definitiva de la nación, pues un remanente suyo ha recibido al Mesías; pero la trasgresión de rechazar al Mesías en Su primera venida, dio lugar a que Dios también los provocara a celos, abriendo la puerta de la salvación a los gentiles, tal como lo había prometido por medio del Cántico de Moisés en Deuteronomio 32:21: “Ellos me movieron a celos con lo que no es Dios; me provocaron a ira con sus ídolos; Yo también los moveré a celos con un pueblo que no es pueblo, los provocaré a ira con una nación insensata”; y muchas más cosas dice el Cántico de Moisés al respecto, añadiendo también allí que se retendría de raerlos por completo, para que sus enemigos no se vanagloriaran, y entonces se arrepentiría y haría expiación por ellos y los vengaría de sus enemigos, mandando a las naciones alabar a Israel). Por eso continúa Pablo enseñando que la trasgresión de Israel resultó en la riqueza del mundo, y su defección en la riqueza de las naciones. Y evangelizaba también para provocar a Israel a celos para salvación. Y entonces exclama: “¿Cuánto más su plena restauración?” Si la trasgresión y la defección de Israel resultaron en riqueza para las naciones insensatas en su idolatría, ¡qué mejor será la plena restauración de Israel! Pablo, pues, espera la plena restauración de Israel, conforme al cuadro profético completo. Y añade: “Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?” Y asocia Pablo aquí la admisión de vuelta de Israel con el lenguaje profético de Ezequiel cuando Dios proclamó: “Así ha dicho Yahveh Adonai: He aquí Yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. Y sabréis que Yo soy Yahveh, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío. Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que Yo Yahveh hablé, y lo hice, dice Yahveh” (Ezq.37:12-14), en el contexto de la Visión del valle de los huesos secos.

Vemos, pues, que Pablo hasta aquí ya ha hablado inspiradamente, y sobre la base de los profetas, de la admisión de Israel y su plena restauración. Por lo tanto, la teoría del reemplazo absoluto de Israel, no es consecuente con el tenor general de las Escrituras inspiradas. Continúa entonces Pablo hablando de la santidad de la masa restante de donde se tomaron las primicias, y de la santidad de las ramas, gracias a la raíz. No todas las ramas fueron desgajadas, pues debemos recordar el remanente constante; por lo tanto, mediante la fe, y por eso hablamos abiertamente delante de Israel, habrá una reinserción nacional, conforme a las promesas y al pacto de Dios para con Israel. El misterio de Israel tiene, pues, en su final, tres partes principales: (1) Por sus pecados, el pueblo escogido, Israel, sería endurecido en parte, y entonces corregido y esparcido; (2) Serían entonces provocados a celos cuando Dios tomase un pueblo para sí de entre los gentiles; (3) Israel sería entonces plenamente restaurado como nación, volviendo de la dispersión, admitido al recibir la vida que viene del Mesías por Su Espíritu, y reinsertado en el reino de Dios. Todo esto debido al llamamiento y don irrevocables de Dios, por causa de la promesa a los patriarcas, y del celo de Dios por Su propio Nombre.

En cuanto al actual retorno de Israel, que es la coyuntura presente, y lo que a esto sigue, debemos recordar varias profecías que atañen a la tercera parte del misterio referido. Por Isaías dice Dios claramente: “En aquel tiempo el renuevo de Yahveh será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra, a los sobrevivientes de Israel. Y acontecerá que el que quedare en Sion, y el que fuere dejado en Jerusalén, será llamado santo; todos los que en Jerusalén estén registrados entre los vivientes, cuando el Señor lave las inmundicias de las hijas de Sion, y limpie la sangre de Jerusalén en medio de ella, con espíritu de juicio y con espíritu de devastación…/… Acontecerá en aquel tiempo que la Raíz de Isaí, estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y Su habitación será gloriosa. Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Yahveh alzará otra vez Su mano para recobrar el remanente de Su pueblo que aún quede en Asiria, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar. Y levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra. Y se disipará la envidia de Efraín, y los enemigos de Judá serán destruidos. Efraín no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín; sino que volarán sobre los hombros de los palestinos al occidente, saquearán también a los de oriente; Edom y Moab le servirán, y los hijos de Amón los obedecerán. Y secará Yahveh la lengua del mar de Egipto; y levantará Su mano con el poder de Su Espíritu sobre el río, y lo herirá en sus 7 brazos, y hará que pasen por él con sandalias. Y habrá camino para el remanente de Su pueblo, el que quedó de Asiria, de la manera que lo hubo para Israel el día que subió de la tierra de Egipto…/… Días vendrán cuando Jacob echará raíces, florecerá y echará renuevos Israel, y la faz del mundo llenará de fruto. ¿Acaso ha sido herido como el que lo hirió, o ha sido muerto como los que lo mataron? Con medida lo castigarás en sus vástagos. Él los remueve con Su recio viento en el día del aire solano. De esta manera, pues, será perdonada la iniquidad de Jacob, y este será todo el fruto, la remoción de su pecado; cuando haga todas las piedras del altar como piedras de cal desmenuzadas, y no se levanten los símbolos de Asera ni las imágenes del sol. Porque la ciudad fortificada será desolada, la ciudad habitada será abandonada y dejada como un desierto; allí pastará el becerro, allí tendrá su majada, y acabará sus ramas. Cuando sus ramas se sequen, serán quebradas; mujeres vendrán a encenderlas; porque aquel no es pueblo de entendimiento; por tanto, su Hacedor no tendrá de él misericordia, ni se compadecerá de él el que lo formó. Acontecerá en aquel día que trillará Yahveh desde el río Eufrates hasta el torrente de Egipto, y vosotros, hijos de Israel, seréis reunidos uno a uno. Acontecerá también en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y vendrán los esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido desterrados a Egipto, y adorarán a Yahveh en el monte santo, en Jerusalén…/…Y los redimidos de Yahveh volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido…/…Del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré. Diré al norte: Da acá; y al sur: no detengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los confines de la tierra, todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice…/…He aquí éstos vendrán de lejos; y he aquí éstos del norte y del occidente, y éstos de la tierra de Sinim…tus edificadores vendrán aprisa…Alza tus ojos alrededor, y mira: todos éstos se han reunido, han venido a ti. Vivo Yo, dice Yahveh, que de todos, como de vestidura de honra, serás vestida; y de ellos serás ceñida como novia. Porque tu tierra devastada, arruinada y desierta, ahora será estrecha por la multitud de los moradores, y tus destruidores serán apartados lejos. Y dirás en tu corazón: ¿Quién me engendró éstos? Porque yo había sido privada de hijos y estaba sola, peregrina y desterrada; ¿quién, pues, crió éstos? He aquí que yo había sido dejada sola; ¿dónde estaban éstos? Así dijo Yahveh Adonai: He aquí, Yo tenderé mis manos a las naciones, y a los pueblos levantaré mi bandera; y traerán en brazos a tus hijos, y tus hijas serán traídas en hombros. Reyes serán tus ayos, y sus reinas sus nodrizas; con el rostro inclinado a tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies; y conocerás que Yo soy Yahveh, que no se avergonzarán los que esperan en Mi…/…Ciertamente volverán los redimidos de Yahveh; volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán…/…De balde fuisteis vendidos; por tanto, sin dinero seréis rescatados…/…Dice Yahveh Adonai, el que reúne a los dispersos de Israel: Aún juntaré sobre él sus congregados…/…Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos…¿Quiénes son éstos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas? Ciertamente a Mi esperarán los de la costa, y las naves de Tarsis desde el principio, para traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos, al nombre de Yahveh tu Dios, y al Santo de Israel, que te ha glorificado. Y extranjeros edificarán tus muros, y sus reyes te servirán; porque en mi ira te castigué, mas en mi buena voluntad tendré de ti misericordia…/…Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones…/…Sacaré descendencia de Jacob, y de Judá heredero de mis montes; y mis escogidos poseerán por heredad la tierra, y mis siervos habitarán allí…/…¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos. Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? Dijo Yahveh. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? Dice tu Dios…Y pondré entre ellos señal, y enviaré a los escapados de ellos a las naciones, a Tarsis, a Fut y Lud que disparan arco, a Tubal y a Javán, a las costas lejanas que no oyeron de Mí, ni vieron mi gloria; y publicarán mi gloria entre las naciones. Y traerán a todos vuestros hermanos de entre todas las naciones, por ofrenda a Yahveh…” (Is.4:2-4; 11:10-16; 27:6-13; 35:10; 43:5b-7; 49:12,17a,18-23; 51:11; 52:3b; 56:8; 60:4,8-10; 61:4; 65:9; 66:8b,9,19-20a).

La Raíz de Isaí, Jesucristo, el León de la tribu de Judá, Heredero de todas las cosas, ya ha sido puesta por Dios como pendón a todos los gentiles, y por eso Su Iglesia se encuentra en todas las naciones. Una vez castigado Israel por sus pecados e incredulidad, el Mesías, cual pendón a las naciones, envía apóstoles a Occidente, al Norte de África, al Asia Menor, a Siberia, a Grecia, y a las costas lejanas, a publicar la gloria divina, y a portar la señal divina que indique que es la hora para que se recoja a los dispersos de Israel de nuevo a su tierra. Incluso los gobiernos de las naciones, amigos de Israel, han de colaborar en este asunto, para que los israelitas regresen a Israel desde Irak, Egipto, Eritrea, Etiopía, Asia Central, Kuwait, Siria, Líbano y ultramar, etc.. Los entendidos del plan divino deben cooperar para que las legislaciones contemplen el ayudar y apoyar al retorno de los israelitas a su tierra. Y no solo desde los ámbitos gubernamentales, sino también desde la filantropía civil. Entonces vuelven los dispersos de Israel a su tierra desde el Oriente, el Occidente, el Norte y el Sur, desde Sefarad y los principados de Tarsis, y desde la China y sus países vecinos, desde el Aquilón y desde el Austro. Las ciudades de Israel ya han sido reedificadas, y lo seguirán siendo. Palestina estará bajo la sombra de Israel, Jordania cederá, los gentiles ayudarán. La nación ya ha nacido, y no está más dividida en dos reinos, sino que es una sola, y acoge a sus hijos que vuelven desde todas las procedencias, circunstancias y mezclas. Dios corrige entonces a sus enemigos y opresores. Todo esto lo podemos comprobar de Isaías.

Ahora bien, en pleno tiempo de cautiverio y dispersión babilónica, también por Jeremías profetizó Yahveh: "…Yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán. Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni serán menoscabadas, dice Yahveh. He aquí que vienen días, dice Yahveh, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En Sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y éste será Su nombre con el cual le llamarán: Yahveh, justicia nuestra. Por tanto, he aquí que vienen días, dice Yahveh, en que no dirán más: Vive Yahveh que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, sino: Vive Yahveh que hizo subir y trajo la descendencia de Israel de la tierra del norte, y de todas las tierras adonde Yo los había echado; y habitarán en su tierra…/…Porque he aquí que vienen días, dice Yahveh, en que haré volver a los cautivos de mi pueblo Israel y Judá, ha dicho Yahveh, y los traeré a la tierra que di a sus padres, y la disfrutarán. Estas, pues, son las palabras que habló Yahveh acerca de Israel y de Judá. Porque así ha dicho Yahveh: Hemos oído voz de temblor; de espanto, y no de paz. Inquirid ahora, y mirad si el varón da a luz; porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer que está de parto, y se han vuelto pálidos todos los rostros. ¡Ah, cuán grande es aquel día! Tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado. En aquel día, dice Yahveh sabaot, Yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre, sino que servirán a Yahveh su Dios y a David su Rey, a quien yo les levantaré. Tú, pues, siervo mío Jacob, no temas, dice Yahveh, ni te atemorices, Israel; porque he aquí Yo soy el que te salvo de lejos a ti y a tu descendencia de la tierra de cautividad; y Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo, y no habrá quien le espante. Porque Yo estoy contigo para salvarte, dice Yahveh, y destruiré a todas las naciones entre las cuales te esparcí; pero a ti no te destruiré, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo. Porque así ha dicho Yahveh: incurable es tu quebrantamiento, y dolorosa tu llaga. No hay quien juzgue tu causa para sanarte; no hay para ti medicamentos eficaces. Todos tus enamorados te olvidaron; no te buscan; porque como hiere un enemigo te herí, con azote de adversario cruel, a causa de la magnitud de tu maldad y de la multitud de tus pecados. ¿Por qué gritas a causa de tu quebrantamiento? Incurable es tu dolor, porque por la grandeza de tu iniquidad y por tus muchos pecados te he hecho esto. Pero serán confundidos todos los que te consumen; y todos tus adversarios, todos irán en cautiverio; hollados serán los que te hoyaron, y a todos los que hicieron presa de ti daré en presa. Mas Yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Yahveh; porque desechada te llamaron, diciendo; Esta es Sion, de la que nadie se acuerda. Así ha dicho Yahveh: he aquí Yo hago volver los cautivos de las tiendas de Jacob, y de sus tiendas tendré misericordia, y la ciudad será edificada sobre su colina, y el templo será asentado según su forma. Y saldrá de ellos acción de gracias, y voz de nación que está en regocijo, y los multiplicaré, y no serán disminuidos; los multiplicaré, y no serán menoscabados. Y serán sus hijos como antes, y su congregación delante de Mí será confirmada; y castigaré a todos sus opresores. De allí saldrá su príncipe, y de en medio de ella su señoreador; y le haré llegar delante cerca, y él se acercará a Mi; porque ¿quién es aquel que se atreve a acercarse a Mi? Dice Yahveh. Y me seréis por pueblo, y Yo seré vuestro Dios. He aquí que la tempestad de Yahveh sale con furor; la tempestad que se prepara, sobre la cabeza de los impíos reposará. No se calmará el ardor de la ira de Yahveh, hasta que haya hecho y cumplido los pensamientos de Su corazón; en el fin de los días entenderéis esto. En aquel tiempo, dice Yahveh, Yo seré por Dios a todas las familias de Israel, y ellas me serán a Mí por pueblo. Así ha dicho Yahveh: el pueblo que escapó de la espada halló gracia en el desierto, cuando Israel iba en busca de reposo. Yahveh se manifestó a mi hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. Aún te edificaré, y serás edificada, oh virgen de Israel; todavía serás adornada con tus panderos, y saldrás en alegres danzas. Aún plantarás viñas en los montes de Samaria; plantarán los que plantan, y disfrutarán de ellas. Porque habrá día en que clamarán los guardas en el Monte de Efraín: Levantaos y subamos a Sion, a Yahveh nuestro Dios. Porque así ha dicho Yahveh: regocijaos en Jacob con alegría, y dad voces de júbilo a la cabeza de naciones; haced oir, alabad, y decid: oh Yahveh, salva a Tu pueblo, el remanente de Israel. He aquí Yo los hago volver de la tierra del norte, y los reuniré de los fines de la tierra, y entre ellos ciegos y cojos, la mujer que está encinta y la que dio a luz juntamente; en gran compañía volverán acá. Irán con lloro, mas con misericordia los haré volver, y los haré andar junto a arroyos de aguas, por camino derecho en el cual no tropezarán; porque soy a Israel por Padre, y Efraín es mi primogénito. Oíd palabra de Yahveh, oh naciones, y hacedlo saber en las costas que están lejos, y decid: El que esparció a Israel lo reunirá y lo guardará, como el pastor a su rebaño. Porque Yahveh redimió a Jacob, lo redimió de mano del más fuerte que él. Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de Sion, y correrán al bien de Yahveh, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor. Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor. Y el alma del sacerdote satisfaré con abundancia, y Mi pueblo será saciado de Mi bien, dice Yahveh. Así ha dicho Yahveh: Voz fue oída en Ramá, llanto y lloro amargo; Raquel que lamenta por sus hijos, y no quiso ser consolada acerca de sus hijos, porque perecieron. Así ha dicho Yahveh: reprime del llanto tu voz, y de las lágrimas tus ojos; porque salario hay para tu trabajo, dice Yahveh, y volverán de la tierra del enemigo. Esperanza hay también para tu porvenir, dice Yahveh, y los hijos volverán a su propia tierra. Escuchando, he oído a Efraín que se lamentaba: - me azotaste, y fui castigado como novillo indómito; conviérteme, y seré convertido, porque Tú eres Yahveh mi Dios. Porque después que me aparté tuve arrepentimiento, y después que reconocí mi falta, herí mi muslo; me avergoncé y me confundí, porque llevé la afrenta de mi juventud.- ¿No es Efraín hijo precioso para Mí? ¿No es niño en quien me deleito? Pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso Mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Yahveh. Establécete señales, ponte majanos altos, nota atentamente la calzada; vuélvete por el camino por donde fuiste, virgen de Israel, vuelve a estas tus ciudades. ¿Hasta cuándo andarás errante, oh hija contumaz? Porque Yahveh creará una cosa nueva sobre la tierra: la mujer rodeará al varón. Así ha dicho Yahveh sabaot, Dios de Israel: Aún dirán esta palabra en tierra de Judá y en sus ciudades, cuando Yo haga volver sus cautivos: Yahveh te bendiga, oh morada de justicia, oh monte santo. Y habitará allí Judá, y también en todas sus ciudades labradores, y los que van con rebaño. Porque satisfaré el alma cansada, y saciaré a toda alma entristecida. En esto me desperté, y vi, y mi sueño me fue agradable. He aquí vienen días, dice Yahveh, en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombre y de simiente de animal. Y así como tuve cuidado de ellos para arrancar y derribar, y trastornar y perder y afligir, tendré cuidado de ellos para edificar y plantar, dice Yahveh. En aquellos días no dirán más: los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la dentera, sino que cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo hombre que comiere las uvas agrias, tendrán la dentera. He aquí que viene días, dice Yahveh, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron Mi pacto, aunque Yo fui como un marido para ellos, dice Yahveh. Pero éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Yahveh: Daré Mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y Yo seré a ellos por Dios, y ellos Me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: conoce a Yahveh; porque todos Me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Yahveh; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado. Así ha dicho Yahveh, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Yahveh sabaot es Su nombre: Si faltaren estas leyes delante de Mi, dice Yahveh, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de Mi eternamente. Así ha dicho Yahveh: Si los cielos arriba se pueden medir, y explorarse abajo los fundamentos de la tierra, también Yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice Yahveh. He aquí que vienen días, dice Yahveh, en que la ciudad será edificada a Yahveh, desde la torre de Hananeel hasta la puerta del Ángulo. Y saldrá más allá el cordel de la medida delante de él sobre el collado de Gareb, y rodeará a Goa. Y todo el valle de los cuerpos muertos y de la ceniza, y todas las llanuras hasta el arroyo de Cedrón, hasta la esquina de la puerta de los caballos al oriente, será santo a Yahveh; no será arrancada ni destruida más para siempre…He aquí que Yo los reuniré de todas las tierras a las cuales los eché con Mi furor, y con Mi enojo e indignación grande; y los haré volver a este lugar, y los haré habitar seguramente; y Me serán por pueblo, y Yo seré a ellos por Dios. Y les daré un corazón, y un camino, para que Me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. Y haré con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de Mí. Y me alegraré con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo Mi corazón y de toda Mi alma. Porque así ha dicho Yahveh: Como traje sobre este pueblo todo este gran mal, así traeré sobre ellos todo el bien que acerca de ellos hablo. Y poseerán heredad en esta tierra de la cual vosotros decís: está desierta, sin hombres y sin animales, es entregada en manos de los caldeos. Heredades comprarán por dinero, y harán escritura y la sellarán y pondrán testigos, en tierra de Benjamín y en los contornos de Jerusalén, y en las ciudades de Judá; y en las ciudades de las montañas, y en las ciudades de la Sefela, y en las ciudades del Neguev; porque Yo haré regresar sus cautivos, dice Yahveh.

Friday, August 01, 2008

DENUNCIA DEL PODER MENTAL

Un paréntesis

En la serie que estamos siguiendo respecto de la provisión del Señor en la cruz, quisiera hacer un paréntesis, diría que necesario, para puntualizar algunas cosas necesarias en este momento de nuestro estudio. Lo último que estuvimos viendo fue la provisión de Dios y la apropiación de esa provisión respecto de la obra del Señor; que Él murió por nosotros y nosotros morimos con Él; que Él murió por nosotros y que nuestro viejo hombre también fue crucificado con Él.
Y veíamos la vez pasada que además de la Palabra del Señor decir que el viejo hombre ya fue crucificado, también nos dice la Palabra que lo hagamos morir; es decir, hacer morir no es porque no esté muerto en Cristo, sino porque por medio de lo que ya fue hecho en Cristo, lo hacemos morir en la práctica de la experiencia subjetiva; pero no lo hacemos morir porque esté vivo, sino que lo hacemos morir porque el Señor lo crucificó, porque el viejo hombre fue crucificado ya con el Señor, y lo que Él ya terminó ahora nosotros lo aplicamos. En ese sentido es que en una parte de la Biblia dice que el viejo hombre ya fue crucificado, y en otra parte dice que nos despojemos del viejo hombre.
Ahora quisiéramos compartir algo con mis hermanos en este punto. Creo que algunos lo tienen claro, pero quizás otros no; y tuve la carga, antes de seguir adelante, de compartir esto con mis hermanos. En estos días, no es la única vez, porque ya varias veces lo he estudiado, y es una técnica bastante antigua; pero en estos días se ha ido haciendo muy popular una serie de técnicas mentalistas que se han querido presentar en algunos medios, incluso como cristianas; pero que tienen un fondo no cristiano, sino más bien pagano, esotérico, y voy a demostrarlo. Y la razón por la cual quiero hacer esto, y les dije que era como una especie de paréntesis, es porque cuando nosotros nos encontramos con lo que el Señor ha provisto en la cruz, hay la posibilidad de que algunos hermanos quieran aplicarlo como una técnica mentalista; y no se trata de hacer esfuerzos mentales, no se trata de visualizaciones, se trata de fe; pero tampoco se trata de una fe indefinida, sino una fe clara en Dios.
El truco de Satanás es pretender que tengamos fe, pero no precisamente en Dios. Satanás ha llamado Dios al universo. Como él es parte del universo, quiere hacerse el centro y quiere hacerse la expresión misma de Dios. Ese es el problema por el que empezaron todos los problemas, el diablo. Entonces él trata de llamarle divinidad a lo que apenas es creación; quiere hacerles creer capaces de obras divinas, de hechos divinos.

Entonces nosotros necesitamos clarificar, penetrando con la espada de la Palabra del Señor lo más hondo de estas cosas tan sutiles, que se presentan, incluso en medios cristianos; técnicas que llevan a las personas a confiar en ellas mismas, y que la llaman fe. El lenguaje sigue siendo el mismo cristiano, pero la técnica es un ejercicio de la creación en sus fuerzas, tratando de producir efectos divinos.

El origen del problema

Eso es el problema del diablo. Sin ser divino, sino que siendo mera¬mente una creación, él dijo: “Seré semejante al Altísimo”. Eso significa que él puso en ejercicio las fuerzas que Dios le dio en su condición de criatura, y las dirigió en un pretendido autodesarrollo para ir más allá de lo que realmente era. Él era sólo una criatura, y lo será eternamente, y todo el mundo será siempre sólo una criatura. Pero el diablo quería hacerse semejante a Dios. Y ese mismo engaño fue el que le vendió a Adán y a Eva en el principio. Cuando la serpiente habló con Eva, le dijo la misma cosa con la que Satanás se autoengañó: Seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Es decir, si ustedes hacen eso, entonces ustedes van a avanzar de esta condición de meras criaturas, y van a ser como Dios; ustedes van a ser dioses en ese sentido.
Ese principio satánico es el que está detrás de muchas cosas. Y ahora, como el diablo lo está mezclando en medios cristianos por medio de la técnica de la visualización, como que si tú visualizas algo y haces el ejercicio de visualizarlo por medio del pensamiento positivo, entonces tú mismo estás incubando en una cuarta dimensión una nueva situación de eventos, una nuevas cosas; y su tú piensas que esto es lo que tú quieres y esto va a ser tu futuro, tú mismo, por medio de esa práctica de la concen¬tración, estás creando tu propio futuro.
Eso se está presentando como si fuera el evangelio. Claro que el diablo tenía que encontrarse algunas frasecitas en la Biblia que fueran parecidas, para él tomarlas y mimetizarse en ellas. Pero entonces por eso mismo yo quisiera que veamos algunas de esas frases, para que hagamos algunas precisiones.

Inicialmente veamos a Mateo 21 y a Marcos 11. Generalmente se quieren usar estos versículos para pretender decir que al fin de cuentas lo que el Señor Jesús estaba enseñando era simplemente lo que enseñaba el esoterismo desde hacía mucho tiempo atrás. Ellos pretenden presentar a Jesús como si hubiere sido el primer hombre que se dio cuenta que era Dios, y que ahora nosotros le seguimos a Él sólo como un ejemplo; es decir, que nosotros también tenemos que decir que somos dioses como Jesús dijo que era Dios; pero eso sí, sin ninguna relación con Jesús, sino por medio de la técnica de decir, yo soy tal cosa.

Principio hermético

Esa táctica orientalista tipo Sheikonolé, tipo Insight, o tipo metafísico, pensamiento positivo, o visualización, o lo que llaman el tercer ojo, eso es un principio hermético, que proviene de Hermes Trismegisto. Unos discípulos de Hermes Trismegisto lo desarrollaron y lo escribieron en un libro ocultista que se llama “El Kibalión”, publicado por editoriales ocultistas. Al leerlo uno se da cuenta que el principio que están pregonan¬do desde Hermes Trismegisto en la antigüedad, es el de la visualización, el de creer en la mente, el de concentrar las energías para, a través de las energías de la mente, dirigir las circunstancias, y encubarlas como en una especie de cuarta dimensión, como lo presenta Paul Yonggi Cho en su libro que se llama precisamente “La Cuarta Dimensión”. Miremos lo que dice Mateo 21:18-22.
“Por la mañana, volviendo [Jesús] a la ciudad, tuvo hambre. Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera. Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó enseguida la higuera? Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho. Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”.
A una primera vista pareciera que se trata simplemente de hablar y poner fuerza en el hablar, y en la fe, pero una fe en sí mismo, no una fe en Dios; y eso es lo sutil. El verso 22 puede parecer como si abriese las puertas a una dimensión extra transcendente, diferente, al ejercicio táctico de la mente. Pero no se trata de una fe en sí mismo, no es una fe en que si yo digo. Hay personas que toman la actitud de creer en la fe; es una fe en la fe, es una fe en la táctica, es una fe en el proceso de visualizar, es una fe en el manejo mental y visualizando lo que yo quiero, haciendo fuerza mental y teniendo una fe en mi fuerza y en mi táctica.

No es esa la fe de que habla el Señor Jesús, sino una fe en Él; no en la fe, sino una fe en lo que es distinto de ti, en lo que Él ha prometido y en lo que Él se ha comprometido; entonces ya no estás descansando en ti mismo, en la mera creación y en tus meras tácticas, sino en lo que Él es y en lo que Él dijo y en lo que Él se comprometió. La fe es en Él; es una fe cuyo objeto es Dios y cuya fuente es Dios. Eso es lo que quisiera que subrayemos, que el objeto de esa fe tiene que ser Dios en Cristo, y la fuente de esa fe tiene que ser Dios en Cristo. Si la fe es simplemente un autoejercicio, como decir, autosuperación por medio de mi propia fuerza, entonces ese soy yo, ese “seré semejante al Altísimo”, seréis como dioses, sabiendo el bien y el mal; eso es lo que está detrás de esas filosofías, pero que en principio es el mismo principio satánico.

La legítima fe

Gracias a Dios que no sólo Mateo registró estas palabras de Jesús, sino que Marcos, de boca de Pedro, también las registró, y un detallito que se le olvidó decir a Mateo, sí lo dijo Marcos. Por alguna razón no sólo tenemos a Mateo, sino también a Marcos. Los dos hablan de lo mismo. Solamente Mateo y Marcos mencionan el mismo caso; por eso debajo del titulito que le pusieron -Maldición de la higuera estéril-, que no es parte del texto, se ve que de Mateo se traslada a Marcos 11. Leamos, pues, en Marcos 11:20-22:
“Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces. Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. Respon¬diendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios”.

Nótese que en Mateo habíamos leído que dice: Tened fe; pero lógica¬mente que por eso fue complementado por Marcos; porque es que Mateo no dijo una mentira, pero sólo dijo una parte, y la otra parte la dijo Marcos. Un doble testimonio que te muestra en quién tienes la fe. Es una fe en Dios. Amados, hay personas que ponen su fe en su propio ayuno. Ayunan y es como si fueran a forzar al Señor por medio de una huelga de hambre para hacerle cambiar de propósito y de voluntad. A veces tenemos fe en la táctica de la alabanza, y decimos: La alabanza tiene poder; es decir, que no nos importa alabar al Señor, pues lo que nos importa es tener poder; entonces alabamos para por medio de la alabanza maniobrar nosotros el poder; lo que nos interesa es tener nosotros poder. No nos interesa el Señor mismo, y no lo alabamos de una manera desinteresada, sino que lo alabamos como un medio de obtener poder; es decir, que si yo alabo, tengo poder. Claro que el Señor habita en medio de las alabanzas de Su pueblo; claro que cuando tú lo estás alabando, el Señor te llena de poder; pero el querer el poder y utilizar la alabanza sólo para obtener poder, es como si un chico dijera: Yo quiero que mi papá o mi mamá me dé plata. Para conseguirlo le doy primero un besito, y después entonces sí le saco la plata. Así es alabar al Señor para tener poder.
Cuando alabamos al Señor lo debemos hacer por Él mismo, así no experimentemos nosotros ningún poder; lo que nos debe interesar no es lo que nosotros experimentamos. Cuando lo alabamos a Él, lo que nos interesa es que Él sea alabado por lo que Él es. Claro que si, como consecuencia, nos sentimos con poder, porque estamos cerca de Su presencia, porque Él habita en medio de las alabanzas, pues, amén; eso está muy bien. Pero está mal utilizar la alabanza como fuente de poder. Sí lo es en un sentido, pero el motivo está equivocado; usar la alabanza como táctica. A veces usamos tácticas para lo que queremos, y queremos usar a Dios, ya sea alabándolo, ya sea visualizando, o buscando la táctica, qué dice la Biblia que hay que hacer para tener esto; y nos volvemos, hermanos, nada menos que magos blancos.

Tácticas ocultistas mezcladas con el cristianismo

Se los voy a demostrar mediante un libro de magia. Ustedes pueden decir: Hermano Gino, ¿usted nos va a leer un libro de magia? Les comento que un hermano mío, que es científico, una vez estaba encartado con un montón de libros de química y otros temas científicos; entonces me regaló muchos libros para la Biblioteca, pero entre los libros vino incluido un libro escrito por una parapsicóloga, es decir, una bruja moderna. Una vez yo iba a quemar el libro, pero sentí no quemarlo para poder demostrar por medio de un libro escrito por una bruja, el mismo lenguaje que se está oyendo en algunos púlpitos; la misma táctica de cuarta dimensión, de pensamiento positivo. Vaya usted a una librería de ocultismo y mire los títulos de los libros: “Tendréis plata en abundancia”, “La llave del éxito”, “Piense y hágase rico”, “El poder del pensamiento tenaz”, etcétera. Por ejemplo Napoleón Hill, autor de la obra “Piense y hágase Rico”, dijo haber recibido de entidades desencarnadas el secreto de la visualización; y todas estas cosas mezclándose con el cristianismo por medio de visualizar y otros medios. Yo lo que quiero es un carro rojo, y haga la fuerza, y haga la fuerza, y creo y hago la fuerza viendo el carro rojo aquí en la mente; pues el hermano lo que quería era una bicicleta, e hizo la fuerza y tuvo la bicicleta, y yo ahora pienso esto y aquello; y estamos nosotros como los magos blancos, queriendo manejar a ese duendecito, que me haga esto, y yo le doy esto, y le pongo patas arriba esto, le chuzo aquí, le pongo allá; es decir, maniobreros; maniobrando cosas para producir efectos en el mundo espiritual.

Eso es la magia blanca, hermanos. Una cosa es la fe en Dios. Creer en la fe no es un ejercicio si tu creer es algo que tiene origen en lo meramente natural, sino que tiene que tener origen en Dios. Mire cómo se le llama al Señor. Vamos a Hebreos 12:2:
“Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menosprecian¬do el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”.
Si nosotros ponemos los ojos en Jesús, el que habiendo muerto y resucitado, está a la diestra del Padre, no es una táctica. Tú no tienes que dirigir tu mente al carro rojo que tú quieres en la puerta, o que quieres tal clase de marido, tal clase de esposa, y nos lo imaginamos, y nos lo imagi¬namos, y por medio de soñarlo y soñarlo lo vamos creando en la cuarta dimensión. No, hermano, nosotros, nuestra mente, nuestra fe, nuestro corazón y nuestro espíritu está en el Señor resucitado, una persona viva, distinto de nosotros; aunque tú no tengas fuerza, ahí en fidelidad lo miras a Él. Miradme a mí, dice el Señor. No es una visualización. Voy a visualizar a Jesús. Tú no necesitas visualizarlo. Dios es tan grande que no se le puede hacer ningún tipo de estatua. Cualquier estatua que Israel hiciera para representar a Dios era rebajar el gran Dios a un pedazo de muñeco. Por esa razón Dios no quiso que se le visualizara. Una cosa es el Jesús que tú te puedes imaginar con tu mente, y otra cosa es el verdadero Señor Jesús más allá de lo que tú puedes entenderlo, más excelente de lo que tú puedes captarlo, sentado a la diestra del Padre.
Y Él es el autor de la fe; es decir, que la fe verdadera no es algo que nace de ti mismo. Del diablo nació decir: Seré semejante al Altísimo; él se engañó, él creyó. Esa es una fe, pero, ¿de dónde nació su fe? No de Dios; él se robó aquello que Dios creó en él y le dio, que era prestado y se lo debe a Dios; y a partir de ahí, él estableció su casa, es decir, en el aire. Todo lo que se establece a partir de sí mismo, está en el aire. Todo tiene que establecerse en Dios, que se ha revelado en Cristo, y Cristo ha derra¬mado Su Espíritu, y el Espíritu es el que hace reales las cosas, y al Espíritu no lo manejamos nosotros. Nosotros no decimos: Venga poder de Dios aquí, como si estuviéramos llamando a una criatura bajo nuestra autoridad; no. Es el Espíritu el que nos dice: Tú, ven. Es Él el que te inspira, el que te da la fe; es Él el que prometió, y es Él el que te ayuda a creer. Fíjate que en la Biblia en muchas partes habla de la fe en Cristo. Creed en Jesucristo. Vamos a ver algunos pasajes. Hebreos no sabemos con exactitud quién lo escribió, pero veamos por ejemplo a Pedro. Leamos en 1 Pedro 1:18-21:

Revelación del Dios transcendente

“Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corrupti¬bles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros, y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios”.
El rescate no es mediante cosas corruptibles. Dice el verso 21 que mediante el cual (Cristo), porque Él es el autor y consumador de la fe; no es una fe que nace de ti. No es algo que tú quieres, y dices: Bueno, ahora voy a creer que voy a tener una finca. Una cosa es pedírsela al Señor, que está a la diestra del Padre, y al Padre en el nombre del Hijo; y si Él quiere dártela conforme a Su voluntad, es una cosa, sin necesidad de hacer esfuerzo, soñar, visualizar, no. Se la pides sencillamente con fe, y si Él te la quiere dar, te la da, y si no, no te la da. Y a ti te da lo mismo si te la da o no te la da, porque lo que importa es Él. No usar al Señor para lo que uno quiere. Mediante Cristo creemos en Dios; es decir, que no es una fe nacida de ti mismo, sino una fe cuyo autor y sostén y virtud es un don de Dios en Cristo; es algo de origen transcendente y no meramente inmanente en la naturaleza creada. Transcendente es que tiene origen en Dios, distinto de la creación. “Mediante el cual creéis en Dios”.
Josué habló una palabra: “Sol, detente en Gabaón ”, y el sol se detuvo; pero vamos a leer un poco más el contexto para que no nos pongamos a decir cosas. Fue algo en lo cual Dios intervino; es decir, que el sustento, el fundamento de la fe tiene que ser Dios mismo en Cristo y con una promesa en que Dios se haya comprometido. Entonces nosotros creemos en Su persona; no estamos usando tácticas ni métodos. Vamos a alabar para esto, vamos a ayunar para esto, no. Venimos a Él, creemos en Él porque Él prometió, y a Él, a Su persona viva le creemos conforme la Palabra que está aquí escrita. Y a través de esa fe que Él nos da, porque Él fue el que habló primero; porque la Palabra de Él es la que produce el oír. El oír es el que produce la fe de Cristo. La Biblia nos habla de la fe en Él y la fe de Él; no es cualquier fe. Ah, dicen, ustedes los que estaban ahí, creen en tal cosa; en cambio nosotros creemos en Buda, pero tenemos la misma fe; y otros creen en Mahoma, y tienen la misma fe y la misma experiencia.

No se trata de eso. No se trata de lo que nosotros podamos hacer; no se trata de una religión psicologista; se trata de una revelación del Dios transcendente en la persona de Cristo, que hizo una obra específica, en el cual creemos porque Su Palabra oímos. Por el oír Su Palabra tenemos la fe, y por la fe recibimos Su Espíritu, estando en un contacto directo con el Padre y con Su Hijo Jesucristo, que está a la diestra del Padre. No hacien¬do nosotros trucos, ni fuerzas, ni cosas. Una fe sencilla; en Él mirarnos y ser salvos. Leamos en Josué 10:12-14:
“Entonces Josué habló a Jehová el día en que Jehová entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas: Sol, detente en Gabaón; y tú, luna, en el valle de Ajalón. Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está escrito esto en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero. Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel”.
Habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre. Él habló con fe en Dios y Dios atendió su voz y Dios hizo. No es que él se volvió un dios y con su palabra creó las circunstancias, creyendo que si él dijera, eso se haría. Porque eso es lo que el diablo quiere presentar: Seré. Pero, ¿qué dice la Palabra? No digas, subiré; no digas, bajaré, sino cree en el Señor . Esa es la diferencia. No es un autodesarrollo. Ya hemos leído en Hebreos, en Pedro; miremos ahora en Santiago 2:1:
“Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas”.

Estamos tratando de la fe en; nos está mostrando el descanso, el sustento de la fe. La fe no es en ella misma; no es fe en la táctica, no es fe en la actitud, no es fe en la fe. Hoy en día tú puedes leer muchas cosas. Una vez me llegó un librito de Sheikonalé, en el cual todo es una autocon¬fesión: Yo soy un hijo de Dios, yo puedo, yo quiero, yo soy tal, y le hace repetir a la persona, repetir y repetir. Le dicen: Usted tiene que repetir y creer esto hasta que usted se vaya haciendo una autoimagen y por medio de la autoimagen que usted crea entonces usted se va autodesarrollando. Eso es lo que está detrás del método Silva, está detrás del gnosticismo, está detrás de muchas de esas cosas, y eso es lo que está detrás del corazón de Satanás, y eso es lo que está detrás de la aceptación de esas prácticas; es exactamente lo mismo. Ahora está vestido de filosofías. La fe es en nuestro glorioso Señor Jesucristo. Veamos a Pablo también diciendo esto. Hay varios pasajes de Pablo que también pudiéramos mirar; pero quiero ver uno en Filipenses 3:9:
“Y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe”.
En unas partes se nos habla de la fe en Cristo; es decir, el objeto de nuestra fe es Dios y es Jesucristo. Como dice san Juan: “Nuestra comu¬nión es verdaderamente con el Padre y con su Hijo Jesucristo”. No estamos abandonados a hacer tácticas, a que se nos diga, haga esto, o aquello, y ponga esto, y haga allí, y piense así para producir esto, no. Simplemente Él vino, nos buscó, nos habló, le creemos y contamos con Él en una fe sencilla. “Sino la que es por la fe de Cristo”. Ya no sólo en Él, que se refiere al objeto de nuestra fe, sino al origen de nuestra fe, como autor de la fe, pues la fe es de Cristo, no es tu propia fe; tu propia fe no es suficiente. La fe tuya tiene que ser enriquecida por el don de Dios. Por eso dice Efesios 2:8:
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios”.
Dios es el que da la fe. ¿Cómo recibimos la fe? No por medio de algo, o por una fuerza que tú haces, sino por el oír la Palabra de Dios. ¿Y cómo oyes? Porque Él habla, cuando Él habla, tú oyes, y cuando tú oyes el testimonio que Dios da de Sí mismo, Él engendra la fe, te la regala a través de Su Palabra. Por la Palabra que Él siembra en ti, despierta el oído, y el oído hace que tengamos fe. La fe es por el oír, y por la fe recibes el Espíritu; pues el Espíritu se recibe por la fe. Pero no por la fe en ella misma, sino por la fe en el testimonio que Dios da de Sí mismo, acerca de quién es Él y qué ha hecho Él para nosotros y qué compromisos asume Él. Entonces le creemos a Él sin necesidad de fuerzas, de madrugar y llevar ese constante truco para ser ricos, para ser exitosos, no: nada de eso. Nosotros lo tenemos a Él. Ese es el éxito y esa es la riqueza; creemos en Él. Eso es suficiente.

Testimonio de Dios

Pablo, Santiago, Pedro, parece que Lucas en Hebreos (aunque puede ser que no), todos ellos aseveran esa verdad. Veamos a Juan. El Señor usó a Juan en Apocalipsis. Miremos en Apocalipsis otra expresión del Señor Jesús. Hay muchas más, pero creo que con estas es suficiente. Leamos en Apocalipsis 2:13, en donde habla el Señor Jesús por medio de Juan:

“Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás”,
Allí habla de mi fe; es la fe del Señor, es decir, el autor y consumador de la fe; tú no tienes que crear la fe; Él la creó. Cuando Él interviene en tu vida y te dice quién es Él y lo que Él ha hecho por ti, tú crees y cuentas con Él, y el Espíritu lo hace real. Una cosa es el Espíritu Santo y otra cosa es la manipulación de la cuarta dimensión. El Señor no está restringido a ninguna dimensión; Él llena todas las dimensiones. También podemos leer otro pasaje en Apocalipsis 14:12-13:
“Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen”,
Los santos son los que guardan la fe de Jesús. Creemos en Jesús, pero tenemos la fe de Jesús. Veamos en Gálatas el último pasaje, para ver también este mismo aspecto, que es justamente el que nos lleva a la revelación íntima con lo que la vez pasada vimos; es decir, la manera de apropiarnos de la provisión no es a través de una mentalización, sino de creer por medio de la fe de Jesucristo. Creer es una cosa en el Señor y por el Señor, confiando en Él, tanto en el objeto de nuestra fe como el origen y sustento de nuestra fe. Leamos en Gálatas 2:16, 19-21:
“Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo”.
Pablo está proclamando lo que el Señor hizo y reveló. Él no está haciendo un comentario de algo que no existe y que él está creando, no; es algo que realmente existe y que fue hecho en Cristo y que está contenido en el Espíritu, y él lo cree porque Dios lo ha dicho y lo proclama. No es que lo cree él con sus palabras; no es la palabra creadora, no; el Creador es el Señor. Pablo lo que está haciendo es apropiándose. En este pasaje vuelve a hablar de la fe del Hijo. Tú tienes fe porque es un don de Dios, la fe del Hijo de Dios.

Testimonio profano

Entonces, hermanos, ahora sí quiero mostrarles, documentarles que ese pensamiento de la cuarta dimensión, de la visualización, de pretender por medio de la concentración mental crear las circunstancias, es lo propio de la magia, Eso es lo propio del hermetismo, del chamanismo antiguo, que ha sobrevivido hoy con otro ropaje, pero son los mismos principios de Hermes Trismegisto y de El Kibalión de los discípulos de él, que es la línea hermética, la línea gnóstica que ha seguido con la línea cabalística a través de la masonería y a través de la nueva era, y ahora está muy popular con esta cuestión de la era de acuario y del tercer ojo. Justamente por eso ellos hablan del tercer ojo, porque ellos dicen que hay que despertar ese tercer ojo a través de esa concentración del ejercicio de visualización. Eso es peligroso porque la fuerza psíquica la ponen como caballito para los demonios; ese es el peligro.
Vamos a leer en el libro titulado “En busca del tercer ojo”. Lo iba a quemar pero dije, prefiero no quemarlo, porque tengo que demostrarle a los hermanos que realmente ese lenguaje no es el cristiano, sino que es ocultista. Ese libro es escrito por una bruja moderna, inclusive favorable a Satanás, como les voy a leer aquí algunos párrafos. Pero entonces quiero, por lo menos en algunas partes, leyéndolo con pinzas, y rechazándolo en el nombre del Señor, lo manejamos; pero lo reservé para mostrar, para denunciar, de lo contrario lo hubiera quemado, pero era necesario usarlo para denunciar. Iniciamos en la página 27.
“Los egipcios sabían todo lo del tercer ojo y lo indicaban en sus estatuas de dioses, con una prominencia en la frente; y entrenaban al pueblo en el uso de este centro psíquico en el templo de Maat. El dios Maat tenía cabeza de buitre, ya que esta ave tiene una mirada tan profunda, que es casi un clarividente. Baradut de Bur¬deos se ha inventado un instrumento que registra las vibraciones de los pensamientos. Cuando una persona inteligente se aproxima a este instrumento, registra una vibración fuerte y de alta velocidad. Cuando un tipo de nivel bajo se acerca a él, la vibración correspondiente es débil y lenta”.
Nótese que aquí ellos están trabajando con las ondas mentales natura¬les, y a veces ayudadas o cabalgadas por demonios. Sigue diciendo:

“Al curar algunas enfermedades, bien por autotrata¬miento o por curación mental, las vibraciones de la mente actúan sobre las bajas vibraciones del paciente enfermo. Esto puede lograrse en el mismo nivel en el cual esta mente particular es capaz de visualizar y concentrarse”.
Nótese aquí el mismo lenguaje usado hoy en algunos medio cristianos. Esta lectura, entonces la hacemos, no porque lo creamos, sino porque lo estamos denunciando y mostrando cómo este principio se ha mimetizado en ciertos grupos cristianos, y que tiene su origen en el ocultismo. Es un libro escrito por una bruja.
“Con un gran sanador espiritual como fue Cristo, son posibles trabajos de esta índole, especialmente si el doliente puede ligarse a través de la fe, o mediante sus propias vibraciones espirituales a la acción del sanador. Cristo nos alentó a luchar por estos poderes de curación que no son realmente sobrenaturales, sino el resultado de un intenso desarrollo y de una comprensión de las leyes del universo”.
Fíjense que se va trasladando la gloria de Dios, como dice san Pablo: “Cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible” . Dejaron de creer en el Dios transcendente y llamaron dios a la creación; buscaron obtener las obras de Dios por medio de los trucos de la creación. Dice así el libro:
“La mente tiene poder sobre todo lo que puede ser comprendido y visualizado; por lo tanto, el primer paso es estudiar estos argumentos y teorías y aquellos hechos que están apoyados con un testimonio adecuado, con una mente perfectamente abierta y lógica”.
Ahora, fíjense que el objeto de este capítulo del libro que estamos leyendo es mostrar que aun cuando no podemos aproximarnos al objeto desde el ángulo de la química pura y de la química mecánica.

“Aún seremos capaces de establecer mediante el resul¬tado final, que hay una cierta fuerza controlada por nuestras mentes, que puede actuar más poderosamente sobre la materia sólida que cualquier otra, y que existe una fuerza aún más poderosa, aparentemente fuera de la mente, que pueda actuar de una forma instantánea y peligrosa”. Luego dice: “Los yogas y faquires pasan horas en medita¬ción, en un esfuerzo por disminuir cada actividad de su cuerpo y cerebro, de tal forma que las porciones ante¬riormente mencionadas del último de ellos, las glándulas pineal y pituitaria pueden sintonizarse con las potencias más elevadas (ya sabemos que son demonios). Cuando ello se logra, estos hombres pueden, mientras permanecen en este estado, curarse a sí mismos y a otros, corporalmente enfermos, obtener inspiración y sabiduría, y lograr un alto estado de preparación física y poderío, sin nuestros métodos de ejercicios. Lo que se busca no es una expre¬sión atlético-mental, sino una inspiración. Sólo podrá obtenerla estabilizando el propio cerebro, de tal forma que al nivelar las vibraciones al mismo estado de equili¬brio que las de su cuerpo, puede ignorar el cerebro y llegar a las fuerzas más sutiles de la mente. La mayor inspiración aparecerá repentinamente en el cerebro en el momento que esté tranquilo y receptivo”.
Exactamente las condiciones mediúmicas para introducir la invasión de los espíritus. Todo lo contrario. Dice por ejemplo en otro lugar:
“El hombre es un animal, un animal cuyo cuerpo lleva un dios”. [Fíjense, ahí está: “Seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal” (Génesis 3Avergonzado]. “Este planeta es infinitamente más viejo de lo que nos imaginamos, y también es historia de la humanidad. Los arqueólogos ven avanzar continuamente sus fechas más hacia el pasado. Mucho de lo aprendido en los libros de historia por la última generación, es obsoleto, y ahora se concluye que no debería haber sido aprendido. La civilización estaba avanzando, cayendo y desapareciendo eones antes que los hombres, que poseyeron los cráneos paleolíticos que hubieran nacido. Todas estas cosas se nos revelan en la sabiduría antigua, una colección de enseñanzas pasada de mano a mano, desde los primeros tiempos, y explicando al hombre su origen, composición y destino; también el propósito del universo. La sabiduría ha llegado a nosotros inalterada, pero encubierta y enseñada desde el principio del mundo hasta hoy, bajo la apariencia de muchas de las religiones antiguas”.
Según eso, las religiones antiguas son la sabiduría de hoy. Ya sabemos el origen de esas religiones antiguas. En otro pasaje dice así:

“Finalmente descubriremos que el hombre tiene en su pequeño haber la capacidad de conectar su mente con la más elevada inteligencia cósmica invisible, la mente de la naturaleza”.
Fíjense lo que son esas visualizaciones y este ejercicio; es colocar la fuerza de la psiquis como caballito receptivo de otros espíritus; es decir, conectarse con las potencias superiores, que llaman ellos. Todos los demonios. Luego continúa diciendo:
“Como quiera que los animales dependen del hombre (nótese esta frase tan seria) para el desarrollo final de su inteligencia, así también éste (o sea el hombre) depende de las mentes más sutiles e inspiradas de los ángeles para su propio despertar”.
Esto significa que al hacer esto, le está colocando un hueco para que allí anide un espíritu superior que lo inspire, que le dé un centellazo. Cuando ellos están haciendo todos esos ejercicios, lo que están es invitando demonios que son afines con los intereses de las personas, para cabalgar allí, y añadir a la fuerza meramente psíquica y a esas vibraciones psíquicas, añadirle la ayudita desde afuera. Pongan atención a esto, que es sumamen¬te cuidadoso y peligroso. Sigue diciendo esta bruja:
“También se nos dice que en la misma medida en que el hombre depende para su subsistencia y progreso de los reinos inferiores de la naturaleza; así también el mundo de los ángeles depende del ofrecimiento y sacrificio de la fuerza del alma de los hombres para su propia nutri¬ción y desarrollo”.
¿Se dan cuenta? Esos demonios cabalgan sobre esa ofrenda. Esas actitudes y visualizaciones no son del Señor, sino una ofrenda a los demonios. Es una cosa delicada.
“El tercero de los grandes planos es el mundo del pensamiento y la mente. Los estratos más densos de este plano contienen nuestros pensamientos más mundanos y materiales. Los estratos más finos son utilizados por inteligencias cósmicas, para planificar los arquetipos y actividades del universo”.
Fíjense que sus propios pensamientos son utilizados para crear los arquetipos y actividades del universo. Eso suena como a cuarta dimensión; por medio de la mente tú mueves la cuarta dimensión. Notemos lo que sigue diciendo:

“Hemos llegado a un punto en el cual las palabras no son ya de utilidad, de tal forma que no trataremos de describir los restantes tres de los siete grandes planos; los que son portadores de la conciencia del contacto con el mundo del propio y divino Creador. El mundo astral es uno en el cual se encuentra y comprende la cuarta dimen¬sión”.
Fíjense quiénes son los que hablan de la cuarta dimensión. ¿Ustedes han escuchado que alguna vez los apóstoles hayan hablado de la cuarta dimensión o de visualizar? Lo que se debe tener es fe en Dios; el Dios transcendente, revelado en Cristo. Una fe que viene de oír; una fe que no nace de tus fuerzas. Luego sigue diciendo la bruja:
Si usted puede imaginar que tiene ojos que ven a través de todo, en todas las direcciones al mismo tiempo, estará visualizando su condición en el mundo astral”.
Vemos, pues, que esos ejercicios van preparando a la persona para ser medio mago. ¿Se dan cuenta? Miren la mezcla: Aun el cristianismo ha sido mezclado. Yo puedo darles nombres propios de personas de la sociedad luciferiana de los Iluminati, que tienen un consejo de grandes druidas, que son los directores de los grandes movimientos ocultistas de la tierra. Uno de ellos se llama Gaven Frost; y uno de los propósitos de este chairman de los grandes druidas de la sociedad luciferiana de los Ilumina¬ti, fue quien planificó presentar la brujería con ropaje cristiano para poder producir un ecumenismo que incluya al cristianismo también dentro de las demás religiones. Y estos llamados avivamientos de la mente positiva que se están metiendo en las congregaciones cristianas, ellos no saben que son digitadas por los luciferianos, y que tienen una parte mezclada. Voy a leerles aquí para que se den cuenta que quien así habla es abiertamente una satanista. Dice, por ejemplo:
“Los mundos del espíritu ocupan espacios aun más amplios; el estrato más tenue de ellos es el mundo final de la fuerza divina. Comprende todo y fluye ininterrum¬pidamente a través de todo”.
Ellos le llaman Dios al todo. Pero la transcendencia divina es que Dios es antes de la creación. La creación existe en Él, pero Él es más allá de la creación, y la supera. Dios no es la suma de la creación. La creación no existía y Dios estaba completo. Después Él creó por gracia a partir de la voluntad, y sostiene la creación sin ser la creación; y la creación no se sostiene en sí, sino en Él y para Él. Dios tiene que ser la fuente y el objeto. Si la fuente no es Dios, y el objeto no es Dios, estamos en el plano de la mera criatura usurpando el lugar de Dios. Ese es el satanismo, muy disfrazado, muy filosofado. Entonces sigue diciendo esta señora bruja:

“Por su intermedio podemos entender lo que nos quiere decir cuando nos señala que Dios o el paraíso está dentro de nosotros. Dios pone el paraíso dentro de nosotros, trasladó las capacidades a la fe en sí mismo, a la fe en Su ejercicio, sin creerse que él es Dios, como Jesús se dio cuenta, como un hombre limpio, se edificó a sí mis¬mo”.
Ellos pretenden presentar a Jesús como si fuera el ejemplo de los hombres edificándose a sí mismo. Hay muchos pasajes, pero algunos son muy interesantes.
“La mente puede actuar rápidamente sobre la materia, pero el espíritu puede actuar instantáneamente reacondi¬cionando las vibraciones y reformándolas. Este hecho es probablemente la base de los milagros y las curas de fe”.
Es decir, que ya no es milagro hecho por Dios, sino la optimización de energías magníficas, o bioenergéticas, meramente de las criaturas. No estamos interesados en el magnetismo y en la bioenergía, sino en Dios, en Su obra. Luego sigue diciendo:
“Según una escuela de astrología, la individualidad de una persona, su lado positivo y su carácter son determi¬nados por el signo zodiacal en que se encuentra el sol en el momento de su nacimiento. Cuando nace sintonizado, por así decirlo, a la música de la influencia planetaria de ese momento, las vibraciones fijadas en su interior lo dominarán toda su vida, determinando sus reacciones, tanto químicas como características, y el medio ambiente que las mismas atraen. Los seres son completamente algo inmerso en el naturalismo”.
Voy a saltearme algunos pasajes, porque realmente hay bastantes, pero hay algunos que no quiero que se pierdan de su contenido. Dice:

“Esta puerta es llamada por los orientales kundalini, que se asemeja a una serpiente o fuego que se enroscaba en la base de la columna vertebral, y el hombre purifica constantemente su mente y naturaleza, viviendo en casti¬dad y moderación. Puede magnetizar la serpiente kundali¬ni, haciéndola descender por el canal de la espina dor¬sal, hasta que finalmente llega hasta los principios masculino y femenino del cerebro, y los pone en coordina¬ción. El hombre se ve pletórico en inspiración, y pe¬netra al mundo interior de la sabiduría. Eso sólo puede lograrse con la serpiente kundalini. Quizá Cristo dio un inicio de esto cuando dijo: sed prudentes como la ser¬piente”.
Aquí está pretendiendo que se practiquen los secretos del famoso gnosticismo colombiano de Samael Aun Weor, que era sacar a luz toda esta cuestión de la kundalínica. Otro pasaje dice:
“Es por lo tanto aparentemente que una forma de apren¬der mucho de los procesos secretos del universo y de nuestra propia naturaleza, se encuentra en la comprensión de los números y símbolos. Para hacer esto debemos estudiar las conclusiones de esos pueblos antiguos, y comprender el origen de su conocimiento y la forma en que fueron capaces de decantar la mente universal. El hombre es un dios al hacer, y el triunfo espera frente a él, y una vez que ha sentado fijamente su pie en el camino, de lograr sus aspiraciones, con éstos quemará la maleza de su cuerpo”.
Toda esa técnica es mera deificación de la naturaleza. Dios habló y creó al mundo; Cristo habló y dijo a los muertos que se levantaran y anduvieran. Fíjense, creyendo que el hombre hable como Dios. Una cosa es creer en Dios, y otra, en sí mismo. Sigue diciendo:
“La atención sin divisiones de la mente, es todopode¬rosa, omnipotente; una fuerza por donde puede pasar todo y poner todo bajo su mando. Esto es conocido por los ocultistas, los místicos y los estudiantes de estas cosas, que pasan la mejor parte de su vida en prácticas y estudios, teniendo en vista este objetivo”.
Pongan mucha atención a esto.
“La diferencia entre la magia blanca y la magia negra es simplemente que la magia blanca visualiza para benefi¬cio de la persona, y la magia negra visualiza para mal de otro; pero es la misma fuerza, un mismo ejercicio.
Es importante ponerle atención a lo siguiente:

“En los primeros días de la religión, de la cual surgieron partes de las ceremonias cristianas, Satán era adorado. Se comprendía que era el mejor benefactor del hombre (imagínense, satanistas, claro), colocando frente a este la tentación, una experiencia sin la cual habría permanecido estático e ignorado. Sin experiencia, el hombre no puede crear. Se dice que en la actualidad la humanidad evoluciona de un estado ineficaz, espiritual, virginal, a otro de bondad, creativo, consciente, y que esto se logró en mayor parte mediante la ayuda del demo¬nio o Satanás. De acuerdo con esto, entonces, no es posible continuar llamando a Satán diabólico, ni puede seguirse pensando en lo diabólico, si esto resulta tan beneficioso para nosotros”.
¿Se dan cuenta quién está hablando? Una bruja satanista, abierta y declarada, con los mismos términos que se están oyendo en los púlpitos. Hermanos, hay que abrir los ojos y poner atención a esto. Otro pasaje dice:
“La ciencia de la meditación ha sido utilizada a través de las edades, como el medio por el cual el hombre puede unir su cerebro, su mente, su alma, y conectarlos conscientemente con la inteligencia universal, o la mente emotiva del creador de este sistema solar. Mediante la meditación, el hombre aprende a concentrar y proyectar su atención directamente a través del plano físico, hasta la cuarta dimensión”.
¿Quién está hablando aquí? Una bruja. Sigue diciendo:

“Ya no necesita seguir teniendo fe en las existencias de realidades divinas. Sabe se ha puesto por sí mismo en contacto y en armonía con ellos, y por tanto puede dis¬frutar con el brillo y gozo de su conocimiento. Mental¬mente puede mirar sobre los conflictivos procesos del desarrollo mundial, incluyendo su propio sufrimiento en la misma forma en que uno podría estudiarse en un fasci¬nante vestido chino. En algún lenguaje oculto nos dice que dejemos la mente en blanco para la meditación; y estas palabras conducen a una concepción totalmente errada. Si el oído escucha muy atentamente cierto sonido al margen de todos los demás, no pensamos que el oído está en blanco. Por lo contrario, está en activa y estricta atención. Así también debe estar la mente en la meditación, sujeta a estricta atención, lista para tras¬pasar al cerebro. Su interpretación de las impresiones filtradas a él por las finas vibraciones de las activida¬des interiores. La tercera etapa: la contemplación, guarda relación con el significado interior, la causa y la ley tras cualquier objeto o cualidad. En este caso, la mente cesa su actividad y permite que el objeto de contemplación hable, desarrolle su secreto, y revele el misterio de su verdad”.
Con eso ellos le están creando un caballito a un demonio. Sigue diciendo:
“Los druidas de Inglaterra, se cree que fueron descen¬dientes de los atlantes y otros pocos comprendidos monu¬mentos en las islas británicas. También encontramos que la realización y conciencia de las realidades internas era la prerrogativa de los ancianos en todo el mundo, aun cuando se dividiere la barbarie. No se necesitaba creer en una vida superior y en un mundo de espíritus. Lo sabía, veía fantasmas y comprendía su diferencia de los espíritus; se comunicaba con sus muertos. Sabía de los espíritus de la naturaleza que dominaban los elementos, comprendía sus cualidades, colores y los arquetipos de entre los animales, y utilizaba espíritus de animales para representarlos”.
Hay un montón de cosas, pero son terribles. Continúa:
“Desde entonces, las ciencias ocultas fueron estudia¬das en secreto; fueron guardadas y mantenidas vivas por personas tales como los masones libres, los rosacruces, alquimistas, trovadores, caballeros del cáliz y mesa redonda y los albigenses. En Rusia fueron los trotes, y en Gran Bretaña los druidas. En tiempos anteriores existía en México los restos de la enseñanza de Quetzal¬cóatl, y de la antigua colonia atlante en el imperio. Durante mucho tiempo el progreso se ha visto perturbado por el antiguo sentimiento de separatismo e intolerancia y otros métodos de aproximación a la verdad”.
Fíjense a dónde va la religión mundial. Sigue diciendo:

“Pero incluso ese aspecto negativo está comenzando a ser superado. El grupo en favor de la unidad mundial, paz y hermandad, y derrumbe de las barreras, está sabien¬do subir cada vez más. La liga de las naciones señala el camino, aunque en forma imperfecta, a la futura fusión de las naciones. Movimientos tales como el grupo Oxford parecen estar inspirados, pese a las dificultades, a trabajar para la futura fusión de todas las clases en un espíritu cristiano (dice ella, cómo no). Fraternidades como los compañeros mundiales de la fe han luchado contra obstáculos insalvables de intolerancia e incomprensión, para unificar las religiones del mundo y sacar a luz su similitud fundamental, la era acuariana (ahí está entonces, hermanos). La mente debe ser entrenada igual que un músculo, para hacer frente a ciertos conceptos, y este mismo entrenamiento aumenta y expande más la capacidad de comprender. Después de un período de ese entrenamiento, se puede explicar algo a una persona inteligente, y habría sido totalmente incapaz de visualizarlo al comien¬zo. Se ha convertido en una reserva tal de amor y pensa¬miento constructivo, que es un operador de la magia blanca. La magia negra es simplemente el resultado del poder mental desarrollado para un propósito errado. La magia negra no es una cosa del pasado. Es la manipula¬ción de las leyes naturales; está siempre con nosotros, existiendo, por ejemplo, en los grupos que rodean a los maestros charlatanes; existiendo en ocasiones mano a mano con la magia blanca. La advertencia final que debe darse sobre la imaginación con esta palabra, me refiero a ese poder que tiene la mente de formar la imagen de lo que desea, y que usa más exitosamente en forma subconsciente que en forma deliberada y consciente. Es importante tratar de visualizar la condición de esa invisible envol¬tura de éter comprimido. Contiene un vasto panorama de fotografías, películas astrales, de todo consciente, como puede olvidar”.
Para qué seguir leyendo, si con esto es más que suficiente; esas lecturas de un libro de una maga, donde usa un lenguaje que aún se está usando en congregaciones cristianas; se escucha hasta por la radio, y que realmente los amados hermanos no saben que tiene su origen en el ocultismo, y que, como les dije, esta persona, Gaven Frost, chairman o presidente del consejo de los grandes druidas, de los iluminados, luciferianos, planificaron esto de una forma muy consciente: Presentar el ocultismo al cristianismo, para trasladarlo al ocultismo, sin que el cristianismo se dé cuenta. Es una cosa que la Iglesia tiene que temer. Entonces, hermanos, vamos a orar y a rechazar esto; porque estamos tocando esto con pinzas; una cosa horrible, y necesitamos rechazarla; pero hay que conocerla.